El traslado de un familiar en silla de ruedas o con problemas graves de movilidad reducida no solo supone un importante desgaste físico de su cuidador. En la mayoría de los casos, exige también acometer reformas en el vehículo familiar para facilitar el proceso. Puede ser instalar una rampa, una grúa recogedora de sillas o adaptar un asiento giratorio. Estas modificaciones en el vehículo pueden suponer un gasto superior a los 3.000 euros.
Para aliviar esta carga en las economías domésticas, las administraciones autonómicas contemplan subvenciones directas de hasta 2.000 euros a fondo perdido destinadas a la adaptación técnica de vehículos particulares de uso familiar.
¿Quiénes pueden solicitar esta subvención?
A diferencia de las ayudas para la compra de un coche adaptado nuevo, esta partida del Plan de Autonomía Personal y Accesibilidad financia las modificaciones realizadas sobre el vehículo que ya tiene la familia en propiedad. Para ser beneficiario de estas ayudas se deben cumplir tres requisitos.
El primero es que el familiar transportado debe tener reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33% y contar con la puntuación positiva en el baremo de movilidad reducida. Esto significa situarse en el baremo 7 del dictamen del tribunal médico. En segundo lugar, el propietario del coche solicitante de la ayuda y el familiar con movilidad reducida deben estar empadronados en el mismo domicilio dentro de la comunidad autónoma convocante.
Por último, el coche debe contar con la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) al día y estar a nombre del familiar dependiente o del cuidador directo de primer o segundo grado de consanguinidad.
¿Qué reformas cubre la ayuda?
La subvención no está pensada para el mantenimiento mecánico habitual del coche, sino que cubre exclusivamente los elementos técnicos que eliminan las barreras de acceso. Esto implica reformas como el rebaje del suelo del maletero o habitáculo para que sea posible meter la silla de ruedas directamente con la persona sentada. La cobertura media de la ayuda en este capítulo es de un máximo de 2.000 euros.
La subvención también puede utilizarse para instalar rampas de acceso manuales o eléctricas para facilitar la subida de la silla de ruedas. En este caso, la cobertura es de entre el 50 y el 80% del coste total de la instalación. Otra posibilidad es implementar anclajes de seguridad para sillas de ruedas, una obra que es subvencionable hasta en un 100% de su coste. Por último, la subvención también contempla cubrir con hasta 1.500 euros la instalación de asientos giratorios o grúas de maletero, destinadas a ayudar a transferir a la persona desde la silla hasta el asiento del vehículo.
Cómo solicitar la ayuda
Es necesario seguir un orden administrativo estricto para evitar que el expediente sea rechazado. Lo primero será pedir presupuesto en un taller especializado en movilidad adaptada. El taller debe expedir un presupuesto firmado donde se especifiquen las piezas necesarias y el costo de la mano de obra.
Una vez contemos con ese presupuesto, ya se puede presentar el formulario oficial en la consejería de servicios sociales. La solicitud debe adjuntar el dictamen de movilidad reducida, el Libro de Familia, el permiso de circulación del coche y la oferta del taller. Tras realizar la modificación del vehículo, hay que acudir a la ITV con el certificado de montaje del taller y el informe del ingeniero. El cambio debe quedar anotado en la ficha técnica del vehículo. Por último, hay que presentar la factura definitiva pagada mediante transferencia bancaria y la copia de la ITV modificada para recibir el ingreso de la subvención en la cuenta bancaria.

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