Frente Amplio pide que se asuman “responsabilidades políticas” tras el accidente de tren de Toledo: “Es inadmisible”

Frente Amplio, el nuevo Sumar, todavía socio de Gobierno el PSOE, ha pedido que se asuman “responsabilidades políticas” tras el trágico accidente ferroviario de Toledo que deja al menos 68 muertos y más de 70 heridos. “Es inadmisible la reiteración de un accidente tan grave en la red de alta velocidad en un mismo año [en referencia al de Adamuz, en enero, con 46 fallecidos]. Nos parece que hechos de esta gravedad requieren que se asuman responsabilidades a todos los niveles. Más allá de las responsabilidades técnicas, exigimos la asunción de responsabilidades políticas. Por humanidad”, asegura la alianza en un comunicado minutos después de que el ministro de Transportes, Óscar Puente, haya descartado dimitir.

La coalición, liderada por Ada Colau, considera que “la gravedad de este terrible suceso obliga a la mayor claridad y transparencia” y exige que se realice “una auditoría independiente sobre el estado de la red [ferroviaria] y los servicios relacionados”. “Escribimos este comunicado desde la consternación y la tristeza. Hemos cancelado nuestras agendas hasta nuevo aviso. Hay cosas mucho más importantes que cualquier campaña”, asegura.

A lo largo de todo este miércoles, diferentes dirigentes de Frente Amplio han publicado mensajes en sus redes sociales para expresar su preocupación por el trágico accidente y sus condolencias a los familiares de las víctimas. “Siguiendo con mucha preocupación las informaciones sobre el accidente ferroviario ocurrido en Toledo. Toda mi solidaridad con las personas afectadas y el apoyo a los servicios de emergencia que ya están trabajando sobre el terreno”, ha escrito a primera hora de la mañana Ada Colau.

Ahora, con este comunicado, Frente Amplio se ha mostrado más duro con el Gobierno incluso que el propio PP, que, en palabras de su presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido que “no es el día” para exigir responsabilidades políticas porque es el momento de acompañar a las víctimas. Eso sí, el popular ha defendido que el dolor “no significa ignorar que los españoles se hacen preguntas con exigencia y merecen respuestas”.

Antes de las 09.00 horas, dos trenes, de las compañías Iryo y Renfe y con destino Sevilla, han colisionado a la altura de la localidad toledana de Urda. Según las primeras investigaciones, el tren de Iryo se encontraba parado en mitad de la vía después de que en un tramo de 63 kilómetros fallase el sistema de señalización LZB, el principal con el que cuenta la red ferroviaria española. Según ha explicado en su primera comparecencia Óscar Puente, una vez ha fallado este sistema, se ha activado el control manual desde el centro de control de Adif y, de manera “inexplicable”, un operador da la orden de reanudar la marcha al tren de Renfe, que se encontraba 25 kilómetros por detrás y circulaba por un tramo limitado a una velocidad de 200 kilómetros por hora. Unos minutos después, dicho convoy ha impactado por detrás con el de Iryo.

“Se toma la decisión de reanudar la marcha estando un tren detenido y con señalización roja a la entrada de la estación de Urda, y se toma además la decisión de reanudar la marcha sin que se haga la marcha ‘a la vista’, limitada a 40 kilómetros por hora”, ha explicado Puente. El ministro también ha defendido que, aunque “no es frecuente” que los sistemas de señalización LZB caigan por un fallo informático, sí “se produce en ocasiones”, pero que en todo caso una incidencia en dicho sistema provoca que los trenes se detengan, como, dice, así ha sucedido. “A partir de ahí, la decisión de reanudar la marcha no la toma el sistema”, ha incidido.