Zapatero afirma que las joyas más valiosas halladas en su despacho fueron un regalo del rey de Arabia Saudí en el año 2007

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha enviado a la Audiencia Nacional un escrito en el que asegura que las joyas de más valor halladas en su despacho fueron un “obsequio” que le entregó el ya fallecido rey de Arabia Saudí Abdullah Bin Abdulaliz Al-Saud en 2007. Según expone la defensa de Zapatero, el monarca le entregó las alhajas en el Palacio de la Moncloa, cuando el entonces presidente le recibió en un viaje oficial los días 18 y 19 de junio de 2007.

La fecha y la explicación son relevantes, dado que de demostrarse la veracidad de lo expuesto por Zapatero habría prescrito el delito de fraude fiscal por el que se investiga al expresidente. Además, quedaría anulado —y en todo caso, también prescrito— el delito de contrabando que también se le imputa, dado que según su versión la entrega se realizó en Madrid.

“Se trató de una atención estrictamente personal, aceptada por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto de mi representado hacia el monarca saudí”, expone el escrito sobre la procedencia de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros, según la tasación de la joyería Ansorena. Esta es la explicación ofrecida por Zapatero este mismo miércoles, casi noventa días después de la fecha en la que prometió que aclararía el origen del ajuar. El documento no explica por qué motivo Zapatero no declaró aquellas joyas cuando las recibió.

Las aclaraciones de Zapatero se centra en tres de las piezas de joyería que la UDEF encontró en la caja fuerte de su despacho en la calle Ferraz. Se trata de las alhajas de mayor valor, compuestas por “rubíes, esmeraldas y zafiros”, y que superan el 90% del valor atribuido por Ansorena a todas las joyas, de acuerdo con el escrito de Moreno Catena. Ese mismo escrito expone que Zapatero guardó estas piezas “junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material”.

Con ánimo de justificar la tardanza en ofrecer precisiones sobre el origen de las joyas, Zapatero explica que desde el 16 de junio ha tratado de contactar con la Corte Real de Arabia Saudí para corroborar la veracidad de lo que ahora expone ante el magistrado que le investiga, José Luis Calama.

El expresidente se remite a una primera carta en la que, según afirma, trasladó al reino saudí lo siguiente: “Como posiblemente recordará, la Corte, con motivo del viaje oficial de Su Alteza Real Saudi el custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, su majestad el rey Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, los días 18 y 19 de junio de 2007, y en el marco de las relaciones entre nuestros dos países, entregó sus muestras de consideración de las que fuimos objeto. En esa fecha, en el Palacio de la Moncloa recibimos un regalo estrictamente personal consistente en una colección de tres juegos de joyería de similar estructura, basados en un mismo diseño tradicional diferenciados por sus gemas rubíes, esmeraldas y zafiros”.

De acuerdo con la defensa del exdirigente socialista, en dicha misiva se reclamó a la Casa Real de Arabia Saudí que confirmara “la veracidad de los hechos referidos […] con la única pretensión de honrar la verdad de lo acontecido“.

El expresidente mantiene que, al no obtener respuesta a la primera carta, remitió otra en la que informó de que pediría “una solicitud de cooperación judicial internacional”. Efectivamente, en el escrito aportado este miércoles se plantea la necesidad de remitir una comisión rogatoria al Reino de Arabia Saudí. “Se trata de una diligencia de comprobación perfectamente delimitada que, de considerarse necesaria, permitiría despejar definitivamente la única cuestión fáctica que dio origen a esta Pieza Separada: la procedencia de las joyas”, defiende el abogado Moreno Catena.

La visita del rey saudí en 2007

La visita de Abdullah Bin Abdulaziz tuvo lugar en junio de 2007 con el objetivo de dar impulso a las “buenas” relaciones económicas de España y el Reino Saudí, según expuso entonces el embajador saudí en España. Durante el encuentro se firmó un acuerdo para evitar la doble imposición en ambos países y lograr “elevar el nivel económico” en su relación.

Se da la circunstancia de que Abdulaziz, que por entonces era el monarca de Arabia Saudí, falleció en enero de 2015, hace ya más de once años, de modo que las cartas de Zapatero están remitidas a una institución que ahora dirige su sucesor, Salman bin Abdulaziz.