Uno de los nuevos radares de la A-22 registra la mitad de las multas de esta provincia

Automovilistas Europeos Asociados (AEA) realiza un estudio cada año sobre los cinemómetros fijos más sancionadores de España. Los resultados muestran siempre una tendencia que no es casual: todas las listas están lideradas por dispositivos que han comenzado a operar menos de dos años atrás; los conductores no están acostumbrados a los nuevos dispositivos y, pese a la señalización, miles y miles son cazados excediendo la velocidad.

En la provincia de Huesca, un radar colocado en la A-22, autovía inaugurada en octubre de 2025, se está postulando como uno de los candidatos a encabezar la próxima lista de la asociación de conductores, con un registro de casi 16.000 multas en lo que va de 2026.

¿Dónde está ubicado este radar fijo?

La Dirección General de Tráfico estrenó tres cinemómetros en el tramo de 12,8 kilómetros que une en alta velocidad Siétamo y Huesca. Según informó Aragón TV, estos dispositivos proceden del traslado de los antiguos radares que vigilaban el peligroso tramo del Estrecho Quinto en la N-240, la carretera convencional que fue desdoblada con la apertura de la autovía:

  • Punto kilométrico 98,63: Ubicado en sentido hacia Huesca capital, con una velocidad máxima permitida de 120 km/h.
  • Punto kilométrico 101,46: Situado en sentido hacia Barbastro y Lleida, fijado también a un límite de 120 km/h.
  • Punto kilométrico 106,47: Emplazado en sentido hacia la A-23 y Huesca, en una zona de transición donde la velocidad máxima se reduce a 100 km/h.

Según informan desde el medio televisivo autonómico, uno de ellos ha interceptado a casi 16.000 conductores rebasando los límites establecidos, de las cerca de 34.000 sanciones por exceso de velocidad contabilizadas en toda la provincia oscense en lo que va de año. En cuanto a los momentos de la semana en los que más sanciones registra dicho cinemómetro, se encuadran entre el viernes y el lunes en la franja horaria de 8:00 a 16:00 horas, y las sanciones que más se registran son las que superan los 140 km/h en tramos de 120 km/h.

Los conductores pisan demasiado el acelerador en una autovía que han tardado 20 años en poder disfrutar

Resulta paradójico que la vía donde más se rebasa el límite de velocidad sea precisamente una infraestructura cuya construcción se la tomaron con tanta calma que hubo que esperarla durante más de dos décadas. La autovía A-22, que conecta Huesca con Lleida a lo largo de 110 kilómetros, se convirtió en una de las mayores odiseas de la ingeniería civil en España tras quedar paralizado su tramo final por la crisis financiera de 2008.

El último tramo entre Siétamo y Huesca, de solo 12,8 kilómetros, tardó 87 meses de obras en completarse en lugar de los 36 previstos originalmente. Tras requerir una inversión de más de 61 millones de euros (y elevar el coste total de la autovía a 600 millones de euros), fue inaugurado finalmente el 1 de octubre de 2025.

De esta forma, muchos conductores todavía no se han familiarizado con los radares que controlan el tramo y son sancionados por exceder la velocidad límite de la vía.