Gabriel Rufián e Irene Montero han acudido este martes a La Revuelta de David Broncano cargados de regalos… y de indirectas a sus rivales políticos. Los representantes de ERC y Podemos, respectivamente, -que han acordado concurrir de forma coordinada a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre- han aprovechado su visita al programa de La 1 para hablar de los comicios y también para lanzar alguna pulla a Santiago Abascal, Alberto Núñez Feijóo y Pedro Sánchez.
Aunque ambos han entrado juntos al plató, ha sido Rufián quien ha acaparado todas las miradas al aparecer con una caja “de mudanzas”. “Te traigo regalos a ti y también para futuros invitados”, ha explicado el republicano antes de desvelar el contenido de la caja, de la que ha sacado una botella de aceite de oliva de Jaén, un obsequio que ya había llevado a Broncano durante una de sus anteriores visitas al programa, en octubre de 2025. “Para ti”, ha añadido Rufián, “un clásico”.
Ese, sin embargo, no ha sido el único detalle que le ha entregado el catalán al presentador, a quien ha regalado también su propia cartera de diputado, la que recibió cuando llegó al Congreso. En su interior guardaba una Constitución española y una guía de buenas prácticas de la Cámara Baja. El político catalán se la ha ofrecido a Broncano para que, si algún día se queda sin programa, tenga la posibilidad de buscarse un futuro en la política. “Te dejo aquí una salida profesional, por lo que sea, por si acaso”, ha bromeado el líder de ERC. “Cuando tú llegas al Congreso te dan cosas. Te dan un maletín. Pues por si un día eres diputado, yo que sé, del PSOE”.
Después ha llegado el turno de Montero, que ha sorprendido al presentador con unas rodilleras destinadas a Santiago Abascal o a Feijóo, por si aceptan acudir al programa. La dirigente de Podemos ha aprovechado el regalo para ironizar sobre los comentarios machistas que, según ha denunciado en distintas ocasiones, ha recibido a lo largo de su trayectoria política. “Dicen que las uso mucho, pero al final los que están arrodillados a Netanyahu y a Trump son ellos, así que…”, ha espetado arrancando los aplausos del público.
De Abascal también se ha acordado Rufián, a quien ha querido regalar un despertador. “Es muy conocido porque nunca está a las nueve de la mañana en el Congreso”, ha bromeado. Sin abandonar las referencias a la oposición, el diputado de ERC ha sacado después un retrato del expresidente del Partido Popular, Pablo Casado, con el encargo de que Broncano se lo entregue al líder de los populares.
Por último, Montero ha sido la encargada de cerrar la ronda de regalos con una correa de pelo rosa destinada al perro de juguete que Pedro Sánchez entregó a Broncano en la entrevista de la semana pasada. La dirigente de Podemos ha explicado, entre bromas, que serviría para mantener sujeto al PSOE y corregirle el rumbo. “Si tú quieres que nos baje el precio de los alquileres, hay que ponerle la correa al perro para que no se nos vaya a la derecha. No se la quites que tira a Ciudadanos, al PP…”, ha afirmado entre risas.
Rufián revela cuánto dinero tiene
Los regalos no han sido los únicos protagonistas de la entrevista. Cuando la conversación ha llegado a las habituales preguntas de Broncano sobre el dinero, Rufián ha asegurado que tiene unos 40.000 euros en el banco.
El diputado ha explicado que su situación económica ha mejorado recientemente gracias a la publicación de su nuevo libro, Cómo ganar a los fachas (Leer antes de votar), una obra en la que reflexiona sobre la extrema derecha y las estrategias políticas para combatirla.
Y, como no podía ser de otra manera, el libro también estaba dentro de la caja de mudanzas que había llevado al programa. Un último obsequio con el que Rufián ha cerrado una visita en la que prácticamente ningún regalo ha llegado sin su correspondiente referencia política.

More Stories
Rufián apuesta en ‘La Revuelta’ por un nuevo Gobierno del PSOE “sometido” por la izquierda y Montero llama al “voto útil”
Rufián y Montero auguran que Feijóo no visitará el programa pero Abascal sí: “Es un jugón”
Sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles se encierran en Interior para exigir una “jubilación digna”