Un decreto por construir

Empecemos por la obviedad: España tiene un problema grave con la vivienda. Hasta ahí, todos de acuerdo. Los síntomas de esta enfermedad son claros: jóvenes que chocan con alquileres imposibles; familias que, ante la carestía, no pueden de acceder a una hipoteca, desahucios inasumibles. Hay casi unanimidad en definir las consecuencias, ¿pero las causas? ¿Es por el desajuste entre el aumento de población y la construcción de vivienda?, ¿es por los fondos de inversión?, ¿por falta de seguridad jurídica?, ¿por la regulación del alquiler?, ¿quizá por todo a la vez? Hasta que el Gobierno no sea honesto con las causas no acertará con la solución.