Los viajeros sorprendidos en plena ruta: “Vi muchas llamadas, mi familia temía que estuviera allí”

Reme regresaba a primera hora de este miércoles de una breve escapada a Zaragoza. Su AVE partía desde Barcelona, con parada en Puertollano, donde tiene su hogar. Durante el trayecto, poco antes de llegar a Madrid, su teléfono comenzó a sonar insistentemente. “Cuando encendí el móvil, vi muchas llamadas perdidas. Mis seres queridos temían que estuviera en uno de los trenes accidentados“, relata. Así fue como se enteró del accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo): “Me quedé impactada. Había nervios en el ambiente”.

La estación de Madrid-Puerta de Atocha-Almudena Grandes se ha convertido en un punto de encuentro para decenas de viajeros afectados por la suspensión de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía, interrumpidos hasta nuevo aviso. Numerosos pasajeros se han acercado a los mostradores de Renfe e iryo para reclamar el reembolso de sus billetes o buscar alternativas para llegar a sus destinos: coches de alquiler, autobuses, taxis, o a la espera de que sus familiares acudan a recogerlos. La incertidumbre también se ha palpado entre los propios trabajadores ferroviarios. Algunos empleados de las compañías no han podido contener las lágrimas al conocer la información del accidente y se han fundido en abrazos con sus compañeros.

La jornada se ha convertido en una carrera contrarreloj para reorganizar sus planes de regreso a casa, marcada por la incertidumbre, las esperas y la dificultad de encontrar una alternativa para llegar a casa. “Yo he tenido suerte”, comenta Reme. Según detalla, un familiar suyo ha optado por salir con su vehículo desde Puertollano, a dos horas de distancia con la capital, para poder recogerla. Pero lamenta que se haya ofrecido “poca información” desde Renfe para encontrar un camino de vuelta.

“Yo creo que vimos el tren”

Pedro había viajado a Madrid junto a su mujer y su hija pequeña para realizar unos trámites administrativos. Su intención era regresar ese mismo día a Málaga. Durante el trayecto hacia la capital, vieron por la ventanilla un tren detenido en las vías, una imagen que les llamó la atención y que recordaron al conocer la noticia del accidente. “Al llegar a Madrid nos hemos enterado de lo que ha ocurrido. Yo creo que era el que pasamos de lado”, relata. Una vez finalizadas las gestiones, la familia recibió la noticia de que no podría regresar a casa. “Esto era una cuestión de un día. Tengo una niña pequeña y en autobús no queremos ir. No sabemos qué hacer y estamos muy cansados. Solo nos han dado la devolución de los tickets”, señala.

Consuelo y su familia también se enteraron del accidente en el trayecto. Después de pasar cinco días en Toledo, tenían previsto regresar a Jerez de la Frontera para retomar su rutina. Aunque Renfe les ha reembolsado el importe de los billetes, critica que hayan tenido que buscar “por su cuenta” una alternativa de transporte. Su marido ha salido en busca de un coche de alquiler, pero el coste “superará” lo que habían invertido en el viaje. Una dificultad similar atraviesa Gema, que también intenta encontrar la manera de regresar a casa junto a su familia. Son de Sevilla y necesitan un vehículo con espacio para cuatro personas y sus maletas. Sin embargo, la búsqueda no está siendo sencilla. “Estamos esperando, pero somos muchos y va a ser complicado”, reconoce.

Por su parte, Óscar tenía previsto viajar a Sevilla para asistir a un evento. Su tren de iryo debía salir al mediodía, pero conoció la cancelación al consultar las pantallas de la estación. “Me he enterado por sorpresa“, cuenta. Aunque espera obtener la devolución del billete a través del canal correspondiente, ahora mismo su principal preocupación es el estado de las personas heridas en el accidente. “A lo mejor otros compañeros iban en uno de los trenes. No lo sé. Me iré enterando”, explica. Por ahora, ha decidido regresar a casa. El acto seguirá adelante, pero él ya no podrá desplazarse hasta Sevilla: “No hay aviones y los autobuses están saturados”.