La nueva guía de la DGT para motoristas considera buena práctica la creación de carriles únicos de moto

Los expertos en seguridad vial Anna Ferrer y Jorge Rubino han presentado en la II International Motorcycle Safe Mobility Conference de la DGT celebrada en Zaragoza el proyecto en el que llevan trabajando dos años: una Guía de Seguridad Vial para Motocicletas dirigida a los actores responsables que participan en la movilidad en motocicleta en todo el mundo (PTW Riders’ Guide 2026: International Best Practices for Road Safety).

Tras analizar más de 2.300 documentos de más de 50 países y consultar a 150 expertos internacionales, el manual estructura 26 medidas clave y recopila 108 buenas prácticas de impacto evaluado en las que pueden (o deben) fijarse las administraciones públicas y el sector de las dos ruedas. Una de las medidas más llamativas que recoge el itinerario es la creación de carriles de uso único para motoristas en grandes urbes. Por su parte, la gran novedad diferencial respecto a ediciones anteriores en las buenas prácticas es la dedicación de uno de los seis ejes estratégicos incluidos en el manual exclusivamente al trabajo en moto.

¿Cómo funcionan los carriles únicos y prioritarios para motos y qué viabilidad tienen en España?

Dentro del eje de infraestructuras viales seguras, la guía destaca en su medida número ocho la implantación de carriles exclusivos y prioritarios para motocicletas. Rubino explicaba que la infraestructura es un elemento determinante para la supervivencia del motorista al carecer de carrocería y, por ello, la segregación del tráfico según el tamaño y la velocidad del vehículo estaba consiguiendo reducir un 40 % la mortalidad de motoristas en Malasia.

En España, explica Ferrer que este modelo sería viable en metrópolis como Madrid o Barcelona debido a la alta concentración de motos en los accesos urbanos. Asimismo, la guía propone complementar esta medida urbana con zonas avanzadas de detención en semáforos.

¿Por qué la guía eleva el trabajo en moto a la categoría de eje estratégico prioritario?

Los seis ejes que vertebran las buenas prácticas recogidas en el manual son:

  1. Planificación y transporte.
  2. Infraestructura vial.
  3. Uso seguro de las vías.
  4. Seguridad de los vehículos.
  5. Atención post-siniestro.
  6. Trabajo en moto.

Durante la presentación del proyecto, Anna Ferrer ha explicado que el trabajo sobre dos ruedas se ha convertido en “una gran realidad en estos momentos en todo el mundo” debido a la expansión del comercio electrónico, los servicios de reparto a domicilio (delivery) y el transporte de pasajeros (mototaxismo). Por esta razón, los autores consideraron apropiado darle un eje transversal independiente a esta práctica ante la falta de un marco de regulación específico en las normativas tradicionales.

En ese sentido, el también creador de la guía, Jorge Rubino, ha destacado la presión diaria a la que están sometidos los repartidores debido a los tiempos de entrega de las empresas y las expectativas de los clientes, ya que estos factores hacen que incremente el riesgo de accidente. Como respuesta, la guía recoge experiencias internacionales pioneras, como la iniciativa de la plataforma ‘SafeBoda’ en Uganda, donde se forma a los conductores, se elimina el cobro en efectivo y se les dota de chalecos reflectantes y doble casco homologado, o el modelo estatal de Ruanda, que organiza a los mototaxistas en cooperativas e impone el pago digital con código.