Sánchez promete reformar la Constitución para blindar las pensiones y carga contra PP y Vox por pactar en el Senado: “Son lo mismo”

Pedro Sánchez ha situado las pensiones en el centro de su precampaña y este lunes ha elevado su apuesta en un mitin en Gijón: el candidato socialista se ha comprometido a reformar la Constitución para blindar las pensiones y garantizar su revalorización conforme al IPC durante la próxima legislatura. Como en otros actos, ha pedido una mayoría de 176 diputados para poder gobernar y “continuar avanzando”. El líder del PSOE también ha arremetido contra el acuerdo de PP y Vox en el Senado para optimizar sus resultados en determinadas provincias. Sánchez ha utilizado ese entendimiento entre las derechas para insistir en que “son lo mismo” y que votar a Alberto Núñez Feijóo equivale a votar a Santiago Abascal. “Han hecho retroceder el país 50 años atrás pactando con la ultraderecha”, ha afirmado.

Así lo ha expresado tras volver a protagonizar una entrada ya habitual en la precampaña del PSOE para el 29-N: ha llegado al ritmo de un artista actual y vinculado con el territorio, en este caso, Rodrigo Cuevas, con la camiseta roja bajo el lema ‘La fuerza del amor’ y ha terminado bailando con una militante para animar a los asistentes. El presidente ha calentado así el ambiente antes de un acto en el que también han intervenido el presidente del Principado, Adrián Barbón, la cabeza de lista de Asturias al Congreso, Adriana Lastra, y la candidata a la Alcaldía de Gijón, Lara Martínez. Además, antes de su intervención ha cantado junto a los militantes ‘España camisa blanca de mi esperanza’, compuesta por Víctor Manuel e interpretada por la artista asturiana Covadonga de la Rúa.

Sánchez ha vuelto a convertir a los pensionistas en uno de los principales destinatarios de este mitin en Gijón, a quienes les ha pedido frenar al PP y Vox en las urnas. Ante los 6.000 asistentes que cifra la organización —dentro y fuera del recinto—, ha llamado a pensar en los seres queridos antes de votar el 29-N: “En nuestros padres y madres, en nuestros abuelos y abuelas que después de años de trabajo por supuesto que merecen tener una pensión digna”.

De esta forma, ha presentado la cita electoral como una elección entre dos modelos y ha contrapuesto el avance a la vuelta al pasado, la solidaridad al egoísmo y la cohesión territorial a la desigualdad. “Estas elecciones van de que España avance o avance el pasado, de la solidaridad frente a la injusticia y el egoísmo, de la cohesión territorial frente a la desigualdad y, por supuesto, también del amor frente al odio”, ha afirmado.

Además, Sánchez ha aprovechado la victoria de Lula en Brasil para trasladar a su precampaña un mensaje de remontada: “Si Brasil pudo, España puede. España vencerá al retroceso el 29-N votando al PSOE”. Un día después de que el presidente brasileño lograra la reelección, el líder socialista ha pedido a sus militantes que acudan a votar el 29-N para que en España ocurra algo parecido. “Sentíos orgullosos de ser la aldea gala de Europa”, ha proclamado.

El presidente no se ha limitado a pedir el voto para su partido: ha reclamado 176 escaños, la mayoría absoluta, después de ocho años gobernando con una mayoría “fragmentada”. Sánchez ha defendido que esa cifra permitiría avanzar en las políticas sociales y ha reivindicado que mantiene intactas las ganas de seguir al frente del Ejecutivo. “Hemos logrado mucho, pero queda mucho por lograr. Tengo las mismas ganas que en 2018, que en 2019, cuando ganamos las elecciones, y que en 2023, cuando preservamos el Gobierno”, ha asegurado.

El líder del PSOE también ha contrapuesto el ánimo de su partido al “enfado” que, a su juicio, domina a la derecha en esta precampaña. “Enfrente tenemos insultos, amenazas de recortes, solo mentiras… Nos dejan entre el susto y la muerte estos de la derecha”, ha afirmado. Y ha rematado que, si en la oposición insultan y cuando gobiernan recortan, prefiere que “continúen en la oposición insultando”.

“Somos zurdos y a mucha honra”, ha proclamado después, antes de acusar a sus adversarios de pasar el día insultando y enfadándose, “ser malos gestores y maleducados”. Ha cargado contra la campaña “malhumorada” que dice que está protagonizando la derecha: “Si bailamos, porque bailamos. Si celebramos la vida, porque la celebramos. Si me beso con mi mujer, porque me beso con mi mujer”, ha lamentado. De esta forma ha querido contraponer la precampaña de los socialistas, que proponen “ganar y gobernar”, con la de la derecha que, a su juicio, está “enfurruñada”.