Feijóo alerta de la presión sobre los servicios públicos por el aumento de regularizados y nacionalizados: “No hay país que lo resista”

España no puede resistir el incremento de población que está produciéndose en los últimos años, según el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien ha alertado de la presión sobre los servicios públicos por el aumento de los inmigrantes regularizados y de las personas que han obtenido la nacionalidad recientemente. Según sus cálculos, la población ha aumentado en unos “siete u ocho” millones de personas desde 2019, y esto “no hay país que lo resista desde el punto de vista social, del Estado del bienestar y cultural”.

Por ello, sumándolo a las críticas que lleva haciendo el partido de la oposición sobre la manera en que el Ejecutivo está llevando a cabo el proceso de nacionalización a través de la conocida como ‘ley de nietos’, ha exigido una memoria económica que determine el impacto sobre los servicios públicos. Feijóo ha valorado que conceder la nacionalización supone dar a cada persona la “tarjeta sanitaria, el cheque educativo y tener derecho a una pensión no contributiva”, con la consiguiente presión sobre las arcas públicas. “Es darle los derechos que tienen los españoles que han cotizado, que han trabajado en nuestro país durante muchas décadas”, ha incidido.

El líder popular ha sumado varios datos para alcanzar la cifra del incremento de población española de entre siete y ocho millones: “Si sumamos el número de inmigrantes que han entrado en España entre 2019 y 2025 son cuatro millones. Si sumamos 1,3 millones que estamos regularizando, ya nos vamos a los 5,3 millones”, ha desgranado. A ello hay que añadir los “2,5 millones de lo que el Gobierno llama nietos, que no son nietos solo, y estamos ya en siete u ocho millones de ciudadanos y eso no hay país que lo resista desde el punto de vista social, de bienestar y cultural”.

En su intervención en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santander, Feijóo ha sido preguntado por dos asuntos de actualidad: la regularización de inmigrantes cuyo plazo de presentación de solicitudes ha finalizado esta misma semana, y la conocida como ‘ley de nietos’. Y en ambos ha criticado las formas del Ejecutivo de llevarlos a cabo. Sobre el primero, ha sostenido que “la ilegalidad no puede producir derechos” y que cuando un inmigrante entra de forma irregular en la Unión Europea “tiene que ser expulsado”. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, España superó recientemente su máximo histórico de población, en torno a los 49,6 millones de habitantes. Sin embargo, Feijóo considera que el país no está capacitado para atender tal volumen: “Nuestros servicios públicos no tienen la dimensión, ni la sanidad ni la educación ni los servicios sociales ni las infraestructuras para atender un incremento de población de 50 millones de personas”, ha insistido.

Eso sí, admite que España necesita una inmigración “ordenada y que viene a aportar” con un contrato de trabajo bajo el brazo, lo que no es de recibo es “la falta de orden y la arbitrariedad y la frivolidad con la que el Gobierno está tratando estas cosas; es algo que Europa no puede entender”, ha sostenido. Sobre la ley de nietos también ha cuestionado las formas en las que el Ejecutivo está afrontando el proceso, no el fondo, pues el PP sostiene que está a favor de que “un nieto que acredite el parentesco pueda obtener la nacionalidad”. Así, el presidente popular está en contra de lo que ha calificado como “trágala con nocturnidad y alevosía”, es decir, las maneras del Gobierno con las que está concediendo la nacionalidad a más de 2,5 millones de personas al amparo de la disposición de la ley de Memoria Democrática que la reconoce a exiliados por razones políticas, ideológicas, de creencia o de orientación e identidad sexual.

A juicio del popular, está existiendo “mucha arbitrariedad, ninguna seguridad, ninguna transparencia y muy pocas garantías” en los trámites. El argumento lo basa en la instrucción que dictó la hermana del ministro Óscar Puente desde el Ministerio de Justicia, en lo que ve un “vicio de ilegalidad” porque según sostienen en Génova, hizo la norma más permisiva; y en el hecho “de delegar la tramitación en empresas públicas, incluso del Estado cubano”, lo que “va en contra de la seguridad y la limpieza en el procedimiento”. Feijóo cree que la postura del PP es en defensa de “los nietos que sí tienen derechos, de la legalidad, de la transparencia y el Estado del bienestar”.

¿Cuánto necesita Zapatero para decir el origen de las joyas?

El acto en cuestión versaba sobre la autonomía estratégica de la Unión Europea, para lo que Feijóo ha apostado por la desregulación; pero la corrupción que afecta al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha copado una parte importante de su intervención. En primer lugar, ha criticado que la reputación de España en el exterior está “en niveles mínimos” porque la corrupción “es incompatible con ser un país de fiar”. Pero volviendo a nuestro país, ha preguntado “cuánto tiempo necesita [José Luis Rodríguez] Zapatero para acreditar el origen de sus joyas”, una vez cumplido el plazo que el mismo expresidente se impuso de diez días.

Por otro lado, ha vuelto a cargar contra las formaciones políticas que mantienen su apoyo al Ejecutivo. “Tenemos 137 votos a favor de la moción [de censura]; si alguno de los socios deja de ser cómplice y aplica su propio manual de decencia, automáticamente acabamos con esta pesadilla y se convocan elecciones”, ha lanzado. Esos comicios son, según ha dicho, “la cirugía ante un tumor que hay que extirpar” para que no acabe con las instituciones y que ya “no sólo afecta al núcleo duro, el PSOE, sino a todos sus satélites por complicidad, que son todos los socios que le mantienen en la presidencia”.