El Sindicato de Inquilinas seguirá con la acampada en Sol y rechaza que el ‘decreto Maricarmen’ se divida en dos: “Es una farsa”

La indignación que ha poblado la Puerta del Sol de Madrid con cientos de tiendas de campaña continúa. El Sindicato de Inquilinas ha rechazado este martes que el Consejo de Ministros haya aprobado finalmente dos reales decretos con diferentes medidas en materia de vivienda tras el acuerdo alcanzado entre PSOE y Sumar, textos en los que quieren tener, han dicho, “todos los ojos puestos”. “Si permitimos que haya dos reales decretos, nos estarán fallando una vez más. Será una farsa. No vamos a aceptar más el divide y conquistarás”, han señalado las portavoces Valeria Racu y Alicia del Río. “Siempre nos han colado las estafas de los rentistas”, han añadido y han asegurado que la acampada continuará, aunque se irán tomando decisiones “día a día”. Asimismo han llamado a “movilizaciones estatales en todo el país” para el próximo fin de semana.

Poco después de conocerse que el Ejecutivo, tras una negociación in extremis y que ha durado toda la noche, ha decidido aprobar dos decretos ley, uno con medidas antidesahucios y la prórroga de alquileres hasta 2029 y otro texto que incluye los contratos de alquiler indefinidos, las portavoces han valorado “muy positivamente” el hecho de estar “echando un pulso histórico al Gobierno”. “Las calles, esta acampada y todas las que hay ahora mismo en el Estado están echando un pulso histórico al Gobierno para hacerle avanzar con medidas que no estaban siendo muy contempladas. Nos alegramos de esta victoria del poder popular”, ha declarado Del Río, quien ha celebrado también el haber conseguido que Maricarmen pueda volver a su casa. Después de ser desahuciada, la mujer de 87 años regresará a su piso de Madrid gracias al pacto alcanzado a última hora de este lunes con Urbagestión, la empresa propietaria.

Pese a ello, sobre los reales decretos la portavoz ha remarcado que están a la espera del “texto concreto” porque ha dicho que es “en la letra pequeña” donde las autoridades han intentado “colar el favorecer a los rentistas en vez de favorecer a las personas”. “Todos los ojos puestos en la redacción de ese texto, que no debe ser otro que el ‘real decreto Maricarmen”, ha indicado sin entrar a dar valorar más detalles.

Racu, por su parte, ha reiterado que todas las miradas están puestas en el texto, pero ha considerado “una vergüenza” que se hayan hecho dos decretos distintos. “Estamos viendo una táctica a la que ya nos estamos acostumbrando demasiado. Es la táctica del ‘divide y conquistarás’, la táctica del romper en cachitos para que solo queden unas migajas y que nos tengamos que pelear por los pocos restos que queden y tengamos que celebrar cosas que no van a tener impacto en la vida de la gente”, ha lamentado.

Desde el Sindicato de Inquilinas han exigido por tanto que se apruebe un único decreto “sin una sola coma cambiada”. “Atreverse a trocearlo en dos es volver a usar campañas partidistas. Y eso enfada más al pueblo”, ha declarado Racu. “O ‘decreto Maricarmen’ en su totalidad en un único decreto donde se incluya todo lo que necesitamos como primer paso para avanzar hacia sacar la vivienda del mercado y que la vivienda sea un derecho como dice nuestra Constitución, o cualquier otra cosa que salga será un decreto farsa”, ha añadido.

A la espera de la aprobación en el Congreso

Por lo pronto, estos dos reales decretos tendrán que someterse a la votación del Congreso de los Diputados en un pleno convocado para este viernes de manera extraordinaria a petición del Gobierno. A la espera del resultado de esas votaciones, en el Sindicato de Inquilinas critican precisamente que “todo el mundo esté haciendo cálculos políticos” en referencia a los grupos que tendrán que votar.

Preguntados por si van a continuar entonces en Sol hasta el viernes y hasta la decisión del la Cámara Baja, desde el Sindicato han aclarado que la acampada y la lucha en las calles “continúa”, aunque sí han afirmado que esa decisión se tiene que tomar en asamblea a la espera de ver “el texto final” de los dos reales decretos. Sea como sea, han explicado, la lucha por la vivienda “va mucho más allá de una acampada” y pase lo que pase en Sol “esto no marcará el camino de las movilizaciones”.

Además, han anunciado movilizaciones por todo el país durante el fin de semana: “Esto no es solo una acampada y va mucho más allá. Tenemos poder y no vamos a dejar que los políticos le hagan puertas giratorias al rentismo. Esto solo acaba de empezar y por eso convocamos también movilizaciones estatales en todas las ciudades del país este fin de semana. Lo que ocurra en Sol va a ocurrir en cada plaza, en cada barrio, en cada centro de trabajo, en cada centro educativo, en cada vivienda, en cada bloque…”.

“Las calles le estamos echando un pulso al Gobierno como hace décadas que no se veía. Le estamos diciendo a los políticos ‘aquí manda el pueblo’ y el pueblo va a mandar hasta el final. Y va a mandar más allá del real decreto. Este es el primer paso, pero jamás último, porque aquí hay todo un sistema rentista que derrocar y vamos a acabar con él paso a paso”, ha añadido Racu.

“No nos van a callar”

En paralelo a la valoración del Sindicato de Inquilinas, muchos de los acampados en Sol han criticado también la decisión del Gobierno de trocear el ‘decreto Maricarmen’ en dos, asegurando que “es un engaño”, por lo que planean seguir acampados “el tiempo que haga falta”. En declaraciones a 20minutos, Pablo, de 29 años, e Iván, de 28, que llevan durmiendo en Sol tres noches seguidas, han asegurado que los dos reales decretos son “muy descafeinados e insuficientes”. “Quieren callarnos, quieren que todo esto termine, pero no nos van a callar porque hasta que no consigamos lo que estamos exigiendo no nos vamos a ir de aquí”, asegura Pablo.

“Pedimos el acceso a una vivienda digna, que es un derecho humano. Ahora mismo la crisis por la vivienda está siendo genocida y el Estado lo ha demostrado: si tienen que sacar una señora de 87 años por la fuerza, lo hacen”, opina Iván a su lado. “Queremos la renovación automática de los alquileres y el ‘decreto Maricarmen’ tal y como el Sindicato de Inquilinas lo está exigiendo”, continúa Pablo, quien afirma que van a seguir acampados hasta que se apruebe ese ‘decreto Maricarmen’ sin cambiarle ni una coma: “Aquí seguiremos, porque este es nuestro espacio”. “Es importante continuar con la lucha, organizarnos y apoyarnos entre todas”, añade su compañero.

Jairo, de 25 años y otro de los acampados, considera lo llevado al Consejo de Ministros como “una solución parcial”, pero espera que se amplíe mucho más. “Es un comienzo y yo esperaba menos, pero me parece insuficiente”, declara. Al igual que muchos de sus compañeros, tiene previsto seguir acampado al menos hasta que el Sindicato de Inquilinas “planee un acuerdo mejor”. “Estamos aquí por la lucha”, resume.

De igual manera, llama a seguir luchando Dario, de 23 años: “Este real decreto no es una victoria y esto no se acaba aquí. No para de llegar más gente a Sol y el objetivo es seguir luchando. Esto es un paso más de todo lo que estamos haciendo para que la lucha por la vivienda no sea un negocio”.

Tras más de tres noches a la intemperie, Darío considera además que el PSOE y Sumar solo está enfocados en “sacar un rédito político”. “Tenemos que pensar más a largo plazo y que la vivienda no se piense como un bien de mercado, sino como un bien de primera necesidad al servicio de la clase obrera”. Asimismo, tiene claro cuáles son sus próximos pasos: “Vamos a seguir acampados y vamos a seguir aquí con el horizonte de aumentar la lucha y que cada vez venga más gente hasta el sábado, donde esperemos que se construya una gran movilización tanto en Madrid como en Barcelona que llame a una huelga general”.

Entre carteles de No al rentismo o Fuera buitres de nuestros barrios, la indignación en Sol ha llevado además a que este martes se produjese una protesta en frente de la Real Casa de Correos con centenares de los acampados manifestándose contra la Comunidad de Madrid, pero también contra el Gobierno. Con gritos como “Ser especulador no es una profesión”, “No hay derecho a no tener un techo” o “Ayuso culpable, Sánchez responsable”, los acampados han seguido exigiendo que se apruebe el ‘decreto Maricarmen’ y que se mejoren las condiciones de la vivienda.

Durante la mañana, además, un grupo de acampados se ha sumado a una protesta vecinal que ha tenido lugar a pocos metros de Sol para conseguir paralizar el desahucio que iba a tener lugar en una vivienda ubicada en el número 5 de la calle Navas de Tolosa. Al grito de “fuera, fuera, fuera” han logrado que los efectivos policiales abandonaran el lugar y el lanzamiento ha tenido que posponerse hasta el próximo 14 de octubre a las 9.30 horas.