El IPC se planta en su nivel máximo desde 2003. Seis décimas subió en septiembre hasta alcanzar el 4,9% a causa del incremento en los precios de la energía. Al barril de petróleo le cuesta bajar de los 100 dólares y su coste repercute no solo en las gasolineras sino también en los alimentos frescos, que repuntaron casi un 6%.
El origen de esta deriva inflacionista, que reduce la capacidad adquisitiva de los salarios y se come el ahorro de las familias, no es otro que la guerra absurda desatada por Trump contra Irán arrastrado por los intereses políticos y personales de Netanyahu. Conviene recordar quiénes son los responsables y con qué fines se están dañando las economías de todo el planeta. Que nadie se despiste.

More Stories
Tragedia en el AVE: al menos 68 muertos por un choque en la línea Madrid-Sevilla
Todos los partidos, salvo Vox, suspenden sus actos de precampaña por el accidente de Toledo y el Gobierno cancela su agenda
Óscar Puente elude su dimisión de momento tras el accidente de Toledo: “Estoy tratando de esclarecer esto, no estoy pensando en mí”