Así sería la “fuerza de reacción rápida” europea para evitar crisis como la de Ceuta: activa en 24 horas por un plazo de un mes

Uno de los mensajes de Ursula von der Leyen tras la crisis en Ceuta fue que la UE tendría que estar mejor preparada para responder a ese tipo de emergencias en frontera. Y prometió medidas. Dentro de esa promesa, la Comisión Europea quiere, entre otras cosas, dar más competencias a Frontex y crear una “fuerza de reacción rápida” para que no se repitan en otros puntos del bloque situaciones como la que vivió -y de la que todavía paga las consecuencias- la ciudad autónoma.

“Europa siempre defenderá la protección de sus fronteras. Europa decide quién entra en nuestra Unión y en qué circunstancias. Por eso proponemos reforzar Frontex, para que pueda prestar apoyo a los Estados miembros cuando y donde sea necesario, incluso en materia de repatriaciones, con el mandato y las capacidades que exige esta nueva realidad”, explicó la propia jefa del Ejecutivo comunitario este martes.

Pero, ¿en qué consistiría esa unidad especial?

Activa en 24 horas

Hay que empezar aclarando que esto es solo una propuesta de Bruselas y que tiene que contar, llegado el caso, con el visto bueno de los gobiernos nacionales. La idea es que esta “fuerza de reacción” esté operativa en 24 horas en el punto en el que se la requiera. Frontex tiene que estar mejor preparada, asumen en la Comisión, y por eso Bruselas también propone un incremento gradual del cuerpo permanente (los llamados Standing Corps) hasta alcanzar los 30.000 efectivos para el año 2041.

Esta ampliación contempla duplicar el personal propio de Frontex hasta llegar a los 6.000 agentes, que se sumarán a los 7.000 oficiales adscritos por los Estados miembros de la Unión. Dentro de esos agentes permanentes, además, se establece la nueva Reserva Europea de Fronteras y Retorno, integrada por 17.000 guardias. “Estos agentes permanecerán trabajando en sus respectivas administraciones nacionales como guardias de frontera, pero estarán a disposición de Frontex para ser desplegados con rapidez en las fronteras exteriores cuando las necesidades operativas lo requieran”, explica la Comisión Europea.

Tendría que activarla el Estado miembro afectado

Esa fuerza de reacción no se desplegaría de manera automática, sino que tendría que activarla el Estado miembro afectado (en el caso de Ceuta hubiera sido España). Esa unidad estaría permanentemente pendiente para poder actuar en caso de necesidad. Se trata por tanto un sistema similar al que ya existe con el Mecanismo de Protección Civil ante catástrofes: el país solicita, y Frontex actúa.

Un plazo máximo de un mes

Según la propuesta de Bruselas, el despliegue de esos agentes se daría por un periodo inicial máximo de un mes tras el cual se evaluaría de nuevo la situación sobre el terreno. Es decir, no se trata de una fuerza de estancia permanente en los sitios en los que se solicita.

Además, otro de los pasos más relevantes en la nueva estrategia que pone Bruselas sobre la mesa es el impulso de una nueva competencia para que Frontex pueda organizar y ejecutar operaciones de retorno desde terceros países hacia otros terceros países. Este apoyo técnico y operativo externo estará supeditado “a la celebración de acuerdos formalizados a nivel de la UE y a la garantía del principio de no devolución y el respeto a los derechos fundamentales”, matiza el Ejecutivo comunitario.

Además, aunque la Comisión no lo especifique, está estrechamente ligado este giro a la creación de centros de detención de migrantes siguiendo el modelo de Italia con Albania, una competencia que recae en los gobiernos nacionales.

“Nuestra nueva política de migración está dando resultados: han disminuido los cruces ilegales de frontera, se están frustrando las amenazas a la seguridad en nuestras fronteras exteriores y están aumentando las repatriaciones. Pero una buena política nunca se queda estancada“, resumió el comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner. Por eso Bruselas quiere, argumentó, que Frontex “se convierta en el actor central de la UE en materia de repatriaciones”.

Con la referencia de Ceuta, Brunner marcó el camino a seguir. La agencia, concluyó, gracias a este plan “podrá actuar con mayor rapidez. Contará con una fuerza de reacción rápida capaz de desplegarse en un plazo de 24 horas y detectar los riesgos de forma temprana, antes de que un suceso se convierta en una crisis”.