Bolsonaro llega a Miami tras huir de Brasil después de perder las elecciones

El excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro ha llegado este miércoles a Miami (Estados Unidos), donde será acogido por el Gobierno de Donald Trump, tras huir de Brasil después de perder las elecciones del domingo frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El senador ultraderechista, de 45 años, ha aterrizado en el Aeropuerto Ejecutivo de Miami-Opa Locka en compañía de su esposa y sus dos hijas, según ha podido constatar la Agencia Efe.

Su llegada se produce pese a que la Justicia brasileña le había prohibido abandonar el país y había ordenado la entrega de sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto blanqueo de capitales. La Policía Federal brasileña canceló el martes sus documentos ordinario y diplomático después de que incumpliera la orden dictada por el magistrado del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes.

El hijo del expresidente Jair Bolsonaro había asegurado el lunes, apenas un día después de su derrota electoral, que “nunca” había pensado en huir de Brasil, que entregaría sus pasaportes y que se defendería de lo que consideraba una “aberración” judicial. Sin embargo, durante el martes dejó de responder a sus colaboradores más cercanos, que aseguraron desconocer su paradero.

Una huida por Argentina y Ecuador con un pasaporte italiano

Tras horas de incertidumbre, las autoridades migratorias argentinas confirmaron que Bolsonaro había cruzado la frontera con Argentina a las 22.50 horas del martes por el puente internacional Tancredo Neves, en la provincia de Misiones. Lo hizo acompañado de su esposa, Fernanda Antunes Figueira, y sus dos hijas, utilizando un pasaporte italiano, mientras que el resto de la familia presentó su documentación habitual.

Las autoridades argentinas aseguraron que su entrada se produjo con documentos válidos y sin irregularidades legales. Apenas 40 minutos después de cruzar la frontera, la familia abordó un avión privado de la empresa Baires Fly en el aeropuerto de Puerto Iguazú, con destino a Guayaquil (Ecuador), donde hizo una breve escala antes de dirigirse a Estados Unidos. Finalmente, Bolsonaro aterrizó en Miami a las 10.24 horas de este miércoles, completando así su huida apenas dos días después de su derrota electoral, en la que obtuvo el 48% de los votos frente al 52% de Lula.

Las sospechas sobre la participación del Gobierno de Milei

La salida del senador brasileño ha desatado una controversia política en Argentina ante las sospechas de una posible colaboración del Gobierno de Javier Milei, aliado del bolsonarismo, en la operación.

El abogado mexicano Simón Levy, cercano a la familia Bolsonaro, aseguró durante una entrevista con la televisión argentina que el mandatario estuvo al tanto de los preparativos. “Gracias al presidente Milei, hoy Flávio Bolsonaro está vivo”, afirmó, antes de añadir que el presidente argentino “ha estado y estuvo en parte de la coordinación de toda esta operación”.

Además, el diario argentino La Nación informó de que Santiago Caputo, asesor presidencial de Milei, estuvo en la provincia de Misiones durante la noche del martes, coincidiendo con la salida del avión que trasladó a Bolsonaro hacia Ecuador.

El Ejecutivo argentino no ha reaccionado oficialmente a estas conjeturas. Milei ha guardado silencio hasta ahora sobre lo sucedido y su portavoz, Adrián Ravier, se ha limitado a asegurar que Argentina no había recibido ninguna solicitud de asilo del senador brasileño. Mientras tanto, los partidos de la oposición en el Congreso argentino han reclamado explicaciones sobre el posible papel del Gobierno en la huida.

Por su parte, Trump ha manifestado su disposición a acoger a Bolsonaro y a su familia. “Creo que son buenas personas (…); por supuesto aprobaría que estuviesen aquí”, declaró el presidente estadounidense, que también cuestionó las elecciones brasileñas al calificarlas de “muy extrañas”, sin aportar pruebas que respaldasen las acusaciones de fraude electoral.

Jair Bolsonaro intenta asimilar la derrota y la huida de su hijo

La derrota de Flávio y su posterior salida de Brasil también han tenido repercusiones en su familia. Su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado, está “intentando asimilar todo lo que está ocurriendo”, según ha explicado otro de sus hijos, Carlos Bolsonaro, después de visitarlo en su residencia de Brasilia, donde cumple condena bajo arresto domiciliario.

“Él sabe que la vida continúa”, relató Carlos en un vídeo publicado en sus redes sociales, en el que aseguró que el expresidente se encuentra “fuerte” pese a los últimos acontecimientos. También contó que se emocionó delante de su padre y le pidió disculpas por haber “fallado”, a lo que Jair Bolsonaro respondió que levantara “la cabeza”.

El expresidente fue condenado en 2025 por su participación en la conspiración golpista posterior a su derrota electoral de 2022 y cumple desde hace unos meses su pena en el domicilio familiar debido a sus problemas de salud.

Durante la campaña, Flávio Bolsonaro había prometido liberar a su padre rápidamente si ganaba las elecciones, con la intención de que pudiera participar en su toma de posesión. El propio Jair había confesado a su hijo Carlos que le gustaría pasar unos días en la playa si finalmente recibía un indulto.

La derrota electoral, la fuga de Flávio y la permanencia de Jair Bolsonaro bajo arresto domiciliario han abierto un nuevo escenario para el futuro político de la familia. Pese a ello, Carlos Bolsonaro y la exprimera dama Michelle Bolsonaro accederán al Senado brasileño a partir de febrero, mientras que Eduardo Bolsonaro continúa instalado en Estados Unidos, donde asegura ser víctima de una persecución judicial.