Una mala foto del periodismo

<section class=”headband-signature costumbrismoDigital”> <a href=”https://www.20minutos.es/autor/juan-luis-saldana/”> <span class=”title-signature”>Costumbrismo Digital</span> <span class=”title-author”><em>por</em> Juan Luis Saldaña</span> <img class=”photo-img” src=”https://cdn.20m.es/img/2021/11/29/2152539.png”> </a></section><p>Hay gente poco fotogénica que conoce sus limitaciones y rehúye las fotografías. <b>Las cámaras de los teléfonos móviles que permiten sacarse una foto a uno mismo se lo han puesto todavía más complicado a este tipo de personas</b> que se ven en la pantalla, se asustan y no saben a dónde mirar. Si antes salían regular, con este mecanismo el resultado es todavía peor. Hay otras personas que conocen sus limitaciones de belleza física, pero les importa bien poco.</p><p>A este tipo de gente que le encanta salir en todas las fotos y que tiene un acusado complejo de protagonismo le encanta colocarse a medio palmo de la cámara y le fascina compartir sus fotos en todos los canales sociales. Es el caso del periodismo español. <b>Está saliendo en demasiadas fotos durante esta campaña electoral y no sale guapo. </b>No se parece en absoluto a lo que se explica en la facultad.</p><p>Aunque ya lo sabíamos, verlo tan evidente nos tiene que hacer reflexionar. <b>La mayor parte del periodismo español se retrata en estas elecciones como periodismo de parte.</b> El ejemplo básico de acusar de mentiroso al candidato que no te gusta y de no analizar las posibles mentiras del tuyo es el primer síntoma. Un “y tú más” de libro que no conduce a ningún sitio.</p><h1>La mayor parte del periodismo español se retrata en estas elecciones como periodismo de parte.</h1><p>El periodismo español está rabioso en uno y otro lado. <b>Ha perdido la objetividad y la templanza, se dispara en el pie, tiene calor, ganas de vacaciones y un sumidero que se llama Twitter</b> en el que el oficio vuelca las vergüenzas que no se atreve o no puede poner en sus páginas. Se diría que, en cierto modo, un gran sector del periodismo también se presenta a las elecciones.</p><p>Hay periodistas indignados por que otros periodistas fiscalicen al poder. Hay periodistas enfadados porque otros periodistas no preguntan según qué cosas a según qué líderes. Ha habido alusiones directas entre líderes de medios de comunicación que, por cierto, ganan un dineral, pero son incapaces de respetarse. <b>La idea aquella de que una noticia es algo que alguien no quiere que se publique es casi un chiste durante esta campaña.</b> De hecho es todo lo contrario. Quejarse porque el humorista o los espacios de Youtube tienen cada vez más atención de los protagonistas es<b> no querer darse cuenta de que te has convertido en un palanganero, de que has dejado de cumplir con tu deber y de que la gente huye de tu forofismo.</b></p><p><b>Hemos visto demasiadas entrevistas broncas, demasiadas entrevistas que parecían un juicio y también demasiadas entrevistas que parecían un masaje.</b> Cuesta alejarse del foco, separarse un poco y mirar el panorama con algo de objetividad o -esto ya sería para echar cohetes-, con una visión propia. <b>Hay periodistas que deberían meterse a políticos, pero no tienen valor. </b>Los días van pasando y la foto que nos deja el periodismo en esta campaña electoral está <b>desenfocada y muestra demasiados fantasmas</b>. No hay filtro que pueda arreglarla.</p>