Miles de personas alzan la voz con cacerolas en mano frente a los ayuntamientos y exigen la convalidación de los dos decretos

Miles de personas se han manifestado este jueves con cacerolas y sartenes en mano frente a los ayuntamientos de Madrid, Barcelona y otras capitales de provincia para protestar por la crisis de la vivienda. Pero también para exigir la convalidación de los dos reales decretos que este viernes se votarán en el Congreso de los Diputados, algo que se torna complicado tras el rechazo de Junts a ambos textos a última hora. Las concentraciones convocadas por los Sindicatos de Inquilinas han reunido a 2.000 personas en la plaza de Cibeles, frente al Ayuntamiento de la capital; y a 800 en la plaza de Sant Jaume, donde se encuentran las sedes del Consistorio de Barcelona y del Palau de la Generalitat de Cataluña, según han indicado las respectivas delegaciones de Gobierno.

En Madrid, los ciudadanos acampados desde el sábado en la Puerta del Sol se han trasladado hasta Cibeles poco antes de las ocho de la tarde, hora a la que estaba convocada la cacerolada. Buena parte de los manifestantes han llegado con sus ollas, sartenes y cazos que golpeaban con cucharas u otros utensilios de cocina; mientras que otros agitaban las llaves de sus casas, gesto que se ha convertido en símbolo de protesta por la vivienda. Y, además de exigir la convalidación de los reales decretos aprobados el martes en Consejo de Ministros, los ciudadanos también han clamado contra los fondos buitres y han apelado a la huelga general.

Los manifestantes —entre los que había jóvenes pero también algunas personas mayores— se han mantenido frente a la sede del Ayuntamiento de Madrid hasta pasadas las nueve de la noche. Han coreado cánticos como: “¡Fuera fondos buitres de nuestros barrios!”, ¡Aquí están los antifascistas!” y “¡Madrid será la tumba del rentismo!”. También han proclamado consignas contra la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.

La imagen de esta cacerolada se ha replicado en Barcelona, donde los manifestantes también han usado sus llaves a modo de sonajero para protestar por la crisis de la vivienda. Los participantes han desplegado pancartas con mensajes como Fuera especuladores de nuestras calles, Mi ciudad no es tu parque de atracciones y O se mueven o nos movemos, y han realizado cánticos como “Fuera buitres de nuestros barrios”, “Tenemos derecho a agua, luz y techo” o “Rescatan al banquero, desahucian al obrero”. Más tarde, se han trasladado nuevamente hasta la acampada que continúa produciéndose en Plaza Cataluña.

En Valencia las cacerolas se han escuchado desde los balcones, ya que el aviso rojo por lluvias ha obligado a suspender la concentración frente al Ayuntamiento. La portavoz del Sindicat de Llogateres de Valencia, Andrea Aleixos, ha asegurado en declaraciones a Efe que “la presión se va a seguir manteniendo y la hoja de ruta hacia la huelga general también, porque sabemos que los dos decretos son acuerdos de mínimos. Se puede hacer mucho más, esta es la primera piedrecita en el camino”.

En Logroño, unas 1.500 personas han recorrido el centro de la ciudad y se han detenido ante las sedes del Gobierno de La Rioja, la Delegación de Gobierno y el Ayuntamiento de la capital riojana. Mientras que en Santander en torno a un centenar de personas se han manifestado con cacerolas y llaves en mano para exigir una política de vivienda digna. En Zaragoza, los manifestantes han comenzado una acampada en la Plaza de España tras la concentración.

Las cacerolas también han resonado en distintos puntos de Andalucía. En Málaga, los más de 300 manifestantes acampados en la Plaza de la Constitución han alzado la voz para protestar la crisis de la vivienda. Además, se han producido caceroladas en otras ciudades como Córdoba. Los ciudadanos de Asturias, Extremadura y Las Palmas de Gran Canaria también han secundado las concentraciones frente a los ayuntamientos.