El excandidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro se ha fugado este martes del país a bordo de un avión rumbo a Estados Unidos pese a que la Policía Federal ha anulado sus pasaportes, incluido el diplomático. La información de la huida ha sido confirmada por el diputado Mauricio Marcon, aliado de Bolsonaro, en un vídeo difundido en redes sociales. Previamente, los colaboradores del excandidato habían trasladado la misma información a los medios brasileños.
Tras conocerse esta salida, el Gobierno de EEUU ha anunciado que acogerá a Bolsonaro y a su familia. “El Departamento de Estado expedirá visados a Flavio Bolsonaro y a sus familiares y les permitirá entrar en Estados Unidos”, declaró a la prensa un alto cargo de la Administración Trump bajo condición de anonimato.
Esta huida se produciría dos días después de que Bolsonaro perdiera la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con un 48% de los votos, frente al 52% que obtuvo Luiz Inácio Lula da Silva, que protagonizó una remontada inédita en la historia democrática del país tras perder la primera ronda del 4 de octubre.
La fuga se ha producido también después de que el Tribunal Supremo ordenara investigar al senador por la supuesta financiación extranjera de su campaña y de que la Policía reforzara los controles fronterizos. La cadena CNN Brasil ha informado que habría salido del país junto a su esposa y sus dos hijas pese a tenerlo prohibido por orden judicial, mientras que el diario Folha de S. Paulo ha indicado que el Gobierno de Donald Trump le concederá asilo.
“Al igual que María Corina Machado cuando huyó de la dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado en las elecciones, también busca asilo en otro país”, ha indicado Marcon en la grabación. Bolsonaro habría viajado “a través de Venezuela o de Argentina” a Estados Unidos, donde “denunciará el régimen impuesto por Lula, Xandão —en alusión al juez del Supremo Alexandre de Moraes— y todo ese grupo contra el pueblo brasileño”, ha agregado el diputado.
De acuerdo con el periódico Infobae, primer medio de comunicación en informar de la huida, Bolsonaro habría cruzado la frontera hacia Argentina con su documento nacional de identidad. Desde Puerto de Iguazú habría abordado un vuelo privado con destino Estados Unidos. La aeronave pertenece a la empresa Baires Fly S.A. Su partida se habría atrasado ya que estaba prevista para la madrugada de este martes.
Antes de que Marcon asegurara que Bolsonaro había salido del país, Eduardo, hermano del senador, había negado dichas afirmaciones. “Eso es la izquierda queriendo justificar acciones en su contra”, afirmó al portal UOL. El hermano del candidato derrotado vive en EEUU desde 2025 para evitar lo que él tacha de “persecución judicial” en Brasil y la semana pasada sugirió que Flávio Bolsonaro siguiera sus pasos en caso de perder los comicios presidenciales.
Esa declaración fue citada por el magistrado del Supremo Alexandre de Moraes para justificar la orden de entrega de pasaportes por un supuesto riesgo de fuga, poco después de la conclusión del escrutinio. Tras ser notificado de esa orden el lunes por la mañana, Bolsonaro aseguró que entregaría los pasaportes y que se defendería de esa “aberración”, pero el plazo de 24 horas para hacerlo se venció y nunca los entregó. El juez Alexandre de Moraes fue el mismo que se encargó del juicio en el que Jair Bolsonaro, exmandatario y padre de Flávio, fue condenado a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado.
Por otra parte, la Dirección de Migraciones de Argentina ha afirmado este martes que “no tiene registros” de la entrada del senador ultraderechista en su territorio, mientras que el portavoz de la Presidencia del país, Adrián Ravier, ha asegurado que este no ha pedido asilo. El organismo argentino también ha asegurado que “la documentación de la empresa (propietaria del avión retenido en Iguazú) se encuentra en regla y no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro”.
Además de la investigación por financiación extranjera ordenada este martes, Bolsonaro está siendo investigado en el Supremo en una causa por supuesto lavado de dinero, de acuerdo con los medios O Estado de S. Paulo y O Globo. El caso transcurre bajo secreto judicial. En el centro de la investigación está Willer Tomaz, abogado y amigo cercano del excandidato, señalado como el operador de un entramado societario con movimientos financieros sospechosos relacionados con el mundo de las apuestas deportivas. Según la Policía, citada por la prensa, Bolsonaro llegó a constar como usuario con amplios permisos de acceso a una cuenta compartida con Tomaz, quien también está en la mira de las autoridades por un escándalo de corrupción relacionado con descuentos indebidos en las pensiones de millones de jubilados.

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