Lo nuevo de Antonio Banderas: una película sobre Hernán Cortés en la que la IA jugará un papel clave

La conquista de México a manos de Hernán Cortés (con la connivencia de una joven indígena llamada Malinche) ha estado muy presente en la conversación cultural durante los últimos años gracias a cierto megalómano musical de Nacho Cano.

Malinche se representó en Madrid durante unos años hasta que empezó a perder afluencia de público y, pese al apoyo directo de Isabel Díaz Ayuso y la Comunidad de Madrid, entró en concurso de acreedores. Aunque seguramente no sea un referente que quiera tener en mente Paul Mignot.

Este director estrenó en 2023 Vencer o morir, ambientada en la Revolución Francesa, y su interés por la ficción histórica le ha llevado ahora a volver sobre la figura de Cortés. Así que, coincidiendo con los fastos del Día de la Hispanidad, hemos sabido que Antonio Banderas va a protagonizar la película correspondiente, interpretando al conquistador. Mignot vuelve a dirigir sobre un guion de Nicholas Kazan, siendo su título Cortés con vías a estrenarse en 2027 y volver al affaire con Malinche.

“Tras desembarcar en la costa de lo que hoy es México conoce a Marina (Malinche en la historia real), una mujer indígena esclavizada y lingüista excepcional que se vuelve indispensable en su avance”, leemos en la sinopsis de la película. Lo más interesante de Cortés, sin embargo (por llamarlo de alguna forma) es que sus responsables admiten alegremente que van a usar Inteligencia Artificial de forma significativa para ponerla en pie. Las dos productoras principales, de hecho, son Utopia Studios y Ex Machina Studios, y llevan tiempo especializándose en la IA.

El objetivo, claro, es ahorrar costes y que Cortés pueda poner en pie un espectáculo de época de razonable ambición, ya lidiando de entrada con el prominente caché de Banderas. Ambas compañías se comprometen a la “integración ética y artística” de la IA, e insisten en que solo usarán esa herramienta “para ayudar a superar las limitaciones de escala y coste que anteriormente impidieron que el proyecto llegara a la pantalla, manteniendo a los cineastas en control del proceso creativo”.