La Policía despliega su primer operativo en barrios de Ceuta y desaloja cerca de 500 migrantes

La Policía Nacional de Ceuta ha realizado este domingo, 18 de octubre, un operativo en la zona del Poblado de Regulares y en el entorno de la barriada de Los Rosales para localizar a los migrantes que vivían en las playas y que abandonaron estos lugares tras el desmantelamiento de sus asentamientos. Este operativo ha movilizado a unos 350 agentes para desalojar a cerca de 500 migrantes, entre ellos alrededor de 200 menores de edad.

El delegado del Gobierno en Ceuta, David de la Encina, ha destacado la “actuación ejemplar” de los agentes en el desmantelamiento del último gran asentamiento, situado en El Tarajal, así como en la localización de migrantes en las barriadas de la ciudad.

En el Poblado de Regulares han sido desalojados 90 adultos, entre ellos una mujer, y 20 menores, que han sido trasladados para el triaje en el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) del Tarajal.

Posteriormente, los agentes han intervenido sobre las 09:30 horas en la zona del Tarajal, sobre todo por las chabolas instaladas en el perímetro de este polígono industrial. En ese lugar había en torno a 200 adultos y un número similar de menores.

“Se ha actuado con exquisitez y contundencia“, ha detallado el delegado del Gobierno, quien ha agradecido la “paciencia, resistencia y reivindicación legítima” de los vecinos de Ceuta.

La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) ha mantenido una reunión con la Delegación del Gobierno para atender las reclamaciones de diferentes barriadas donde se acumulan muchos migrantes en chabolas. La mayoría de estas personas que permanecen en estos núcleos de población estaban asentadas en las playas, pero han huido del lugar con sus escasas pertenencias al llegar los policías por las zonas de monte próximas al lugar.

Esta primera operación policial se centra en las barriadas periféricas de la ciudad, donde se ha detectado una mayor presencia de los migrantes que entraron los días 30 y 31 de julio y todavía permanecen en Ceuta.

El objetivo fundamental de esta operación era evitar que estas personas sigan pernoctando en estas condiciones de insalubridad y puedan ocupar los espacios habilitados por el Gobierno con una capacidad para 7.000 plazas.