La Policía desaloja a 1.100 migrantes de la playa del Trampolín de Ceuta tras un extenso operativo

La Policía Nacional ha llevado a cabo a lo largo de este domingo un dispositivo para comenzar a levantar el asentamiento de la playa del Trampolín, donde viven más de 3.000 inmigrantes. En total han sido 1.100 los inmigrantes desalojados, y casi 600 marroquíes han optado por volver voluntariamente a su país de origen al no querer pasar por el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) para su identificación.

El ministro Ángel Víctor Torres, coordinador del Mando Único para la gestión de la crisis de Ceuta, ha explicado que el traslado se ha desarrollado “con éxito y sin incidentes” desde primera hora de la mañana hasta la caída del sol.

“Ha permitido el desalojo de gran parte de la playa del Trampolín, hasta el punto de que 1.100 inmigrantes han sido trasladados a los recursos reglados y se ha hecho sin problemas relevantes”, ha detallado.

Torres, además, ha trasladado su agradecimiento a las fuerzas de seguridad del Estado, al Ejército, y a otras entidades y a los traductores que han participado en el operativo. “Continuamos trabajando sin descanso para alcanzar la normalidad en la ciudad de Ceuta”, ha añadido.

Los que han regresado

La elevada cantidad de personas que han optado por regresar a su país se produce ante el conocimiento de que no van a poder solicitar la protección internacional de asilo, por lo que han optado por volver a Marruecos tras haber acumulado más de dos meses en la ciudad.

Esta escena es similar a la que tuvo lugar hace unos días cuando más de 150 inmigrantes que permanecían en la playa de Benítez optaron por volver a Marruecos en lugar de ser filiados al entender que no tenían motivos para solicitar la protección internacional, único requisito para ser trasladados posteriormente a los lugares de acogida habilitados por el Gobierno.

La Policía Nacional ha trasladado a estas personas en autobuses y, posteriormente, cerca de la frontera del Tarajal, donde se encuentran las dependencias del CATE, para ser identificados. Los agentes también han destacado la ausencia de incidentes durante el despliegue del operativo, en el que están trabajando un total de 350 agentes.

El desalojo, primera fase de un operativo más amplio

Según han confirmado fuentes policiales, el desalojo de la playa ha formado parte de una primera fase del operativo, en la que han intervenido un gran número de efectivos humanos y materiales, se ha iniciado pasadas las 8:00 horas. En ese momento, los agentes se han distribuido por la arena y han comenzado a dar golpes en las chozas con el fin de despertar a los inmigrantes que dormían en su interior. Tras ello, han reunido a todos los inmigrantes en el suelo y han rodeado al gran grupo de personas formando un extenso cordón policial.

En total han participado más de 350 agentes. Más de 30 furgones policiales se han unido a dos blindados medios sobre ruedas (BMR) y un tercero de alta movilidad táctico (VAMTAC), adscritos a las Unidades de Intervención Policial (UIP) para evitar posibles altercados.

El operativo pretende levantar el asentamiento chabolista y los inmigrantes han ido trasladando a lo largo del día en autobuses hasta el Centro Temporal de Extranjeros (CATE), donde se les realizará el correspondiente triaje a quienes así lo deseen. Como sucedió durante el desalojo de Benítez, también tendrán la opción de ser conducidos a la frontera para retornar voluntariamente a Marruecos. En aquella ocasión, cuando se desmanteló el asentamiento con algo más de 300 migrantes, la inmensa mayoría de ellos decidió regresar a su país.

El Ministerio del Interior ha querido reforzar los medios para esta operación debido a la envergadura de la misma, a sabiendas de que en el Trampolín duermen más de 3.000 personas. Tal y como ha explicado la Policía, la de este domingo es una primera fase del desalojo de la playa. Solo han trasladado a una parte, ya que aún no hay plazas disponibles suficientes en los dispositivos de acogida. La operación se produce además unos días después de que el Gobierno de Ceuta alertara de que el agua de esta playa está contaminada como consecuencia de la utilización de la misma por parte de los inmigrantes.

Posibles incidentes

El operativo se ha producido sin grandes incidentes, aunque varios agentes de Policía han tenido que separar del grupo a varios inmigrantes que habían protestado y los han trasladado hasta los furgones policiales. El Gobierno temía precisamente que se produjeran altercados fruto del descontrol debido al gran volumen de personas, como ha sucedido en experiencias anteriores, cuando se han producido estampidas para intentar llegar los primeros y ser los seleccionados para abandonar la playa.

El objetivo de esta operación es desalojar el tramo del Trampolín más cercano a la Planta Desalinizadora. La Consejería de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma ha llegado a un acuerdo con el ministerio del área para proteger la instalación limpiándola de asentamientos y perimetrándola para evitar que vuelvan a colocar tiendas. Los alrededores de la Desaladora en Benítez ya se encuentran vallados después del desalojo que tuvo lugar el pasado martes.