La Guardia Civil interroga al operario de Adif que habría dado vía libre al tren de Renfe que acabó impactando con el de Iryo en Urda

Agentes de la Guardia Civil y técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) interrogan al operario del centro de control que regulaba el tráfico de la línea del AVE Madrid-Sevilla en el momento en el que se produjo el accidente entre dos trenes que, por el momento, ha dejado 64 víctimas mortales.

Así lo han indicado fuentes próximas a la investigación, que han precisado que los especialistas de la Guardia Civil están auxiliando a los técnicos de la CIAF, encargados de las pesquisas para dilucidar las causas del trágico accidente.

El siniestro ha tenido lugar poco antes de las nueve de esta mañana cuando un AVE de Renfe ha alcanzado por detrás a un Iryo que estaba parado a la altura del kilómetro 118 de esa vía. Al parecer, el operario, según ha explicado Oscar Puente, habría dado vía libre al convoy de Renfe para que circulara a velocidad normal tras la caída del sistema de señalización y pese a que los semáforos estaban en rojo.

64 víctimas provisionales

Al menos 64 personas han muerto y otras 80 han resultado heridas, la magnitud del choque, que ha provocado el descarrilamiento de dos vagones, ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencias y a suspender la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, según ha informado Adif.

De las víctimas mortales, 24 viajaban en el primero y seis en el segundo, según el desglose conocido hasta el momento. A bordo del Iryo 6076 viajaban 146 pasajeros y un bebé, mientras que el AVE 2080 transportaba a 397 personas.

En cuanto a los heridos, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha detallado que 30 presentan lesiones leves y unos 50 tienen heridas de distinta gravedad, mientras que 15 de ellos están clasificados en nivel rojo, el de mayor gravedad.