La crisis de Ceuta pasa factura al PSOE mientras Vox capitaliza el descontento de los ciudadanos

La crisis de Ceuta pasa factura a un PSOE, que ve cómo el Partido Popular se le escapa cada vez más en las encuestas. Según el último barómetro del Instituto DYM para 20minutos, los populares descienden ligeramente, pero los socialistas se dejan casi un punto tras la entrada masiva de unos 80.000 inmigrantes irregulares en la ciudad autónoma. El más beneficiado de la coyuntura política es Vox, que es el partido que más sube desde el parón veraniego, aunque Sumar también recupera porcentaje de voto.

La formación de Alberto Núñez Feijóo obtendría hoy el 34,7% de los sufragios (144-148 escaños), dos décimas menos que en julio, aunque dicha cifra confirma una vez más su mejora de los resultados cosechados en los comicios de 2023, que ganó con el 33,1% de las papeletas. Sea como fuere, está todavía por debajo del pico del 37,1% en intención de voto que llegó a alcanzar a finales de aquel año electoral. Vox, por su parte, se lleva la mejor parte del pastel, principalmente en detrimento del PP: sube casi un punto con respecto a hace dos meses y cinco desde las últimas elecciones generales, hasta el 17,3% (58-61 escaños), consolidándose en la tercera posición. El 10,4% de quienes votaron a los populares hace tres años lo harían hoy al partido de Santiago Abascal. Sea como fuere, la suma de PP y Vox les otorgaría una holgada mayoría absoluta en el Congreso, establecida en 176 escaños.

En segundo lugar se sitúa el PSOE, que se resiente tras la crisis de Ceuta y pierde siete décimas desde el último barómetro de julio. Los socialistas —a los que un 8,7% de los que los votaron en 2023 lo abandonarían hoy por el PP— obtendrían el 26,3% de los votos y una horquilla de entre 102 y 105 escaños. Son cinco puntos menos que en los comicios de 2023 y un dato muy cercano al que obtenía en la encuesta que DYM hizo en junio de 2025, en pleno estallido del caso Cerdán, cuando alcanzó su mínimo al registrar el 26,1% de los sufragios.

Sin embargo, por aquel entonces estaban mejor posicionados sus socios, sobre todo Sumar, que, si bien ha experimentado un ligero ascenso en los últimos dos meses, hoy apenas obtendría un 4,5% de los votos y un máximo de 7 escaños. Por su parte, Podemos, que en julio llegó a estar por encima del espacio plurinacional, vuelve a bajar al 3,7% y los 2-3 diputados. Juntos, tal y como concurrieron a las elecciones de 2023, pierden más de 4 puntos con respecto a dichos comicios.

Precisamente, esta es una de las grandes incógnitas de cara a la próxima cita electoral: si ambas formaciones volverán a unirse para evitar la dispersión del voto. Mientras que Irene Montero, la candidata morada, ya ha pedido la celebración de primarias abiertas para elegir al líder de la izquierda, Sumar aún no ha elegido a su candidato y descarta someterse al proceso propuesto por la exministra.

Feijóo, el mejor valorado y el preferido para gobernar

Partiendo de la base de que la valoración de todos los líderes baja ligeramente con respecto a hace dos meses y de que ninguno alcanza ni mucho menos el aprobado, el presidente el PP, Alberto Núñez Feijóo, es a quien los españoles tienen en mejor consideración, con un 3,2, si bien está muy lejos del 4,1 que obtuvo en octubre de 2024. Le sigue el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, con un 3 de nota media, igualando su peor resultado histórico, alcanzado en junio de 2025.

Los dos líderes también alcanzan una nota similar procedente de sus propios votantes y en ningún caso pasan del 6: mientras los socialistas dan a Sánchez un 5,7, mientras que los que eligieron al PP en las últimas elecciones generales otorgan a Feijóo un 5,9.

Más abajo se sitúan Yolanda Díaz (3), que en los próximos meses peleará su candidatura a dirigir la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Santiago Abascal (2,9) y la secretaria general de Podemos, Ione Belarra (2,2), que ya ha anunciado que será la candidata morada a las próximas elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid.

Por otro lado, Feijóo es, además del líder mejor valorado, el preferido por los españoles para gobernar. Un 36,2% así lo considera, mientras que un 34,7% quieren a Sánchez. Si bien la distancia entre ambos es mínima, tiene lugar un importante cambio con respecto a hace cuatro meses: en mayo, por ejemplo, un 42,9% preferían al socialista frente al 36,6% que optaban por el popular, aunque a la vista de los datos la bajada del primero parece tener más que ver con su propio descrédito.

La vivienda, lo peor; el paro, lo mejor… de lo malo

Entretanto, el Gobierno ha sufrido una de las peores bajadas en valoración de la legislatura. Los españoles apenas le dan un 3,7 de nota, mientras en mayo llegaba al 4,4. En cuanto al saldo evaluativo (la diferencia aritmética entre las opiniones positivas y las negativas), pasa del -4 de julio al -13,8 de septiembre, con un 54,2% de encuestados que suspende al Ejecutivo por el 40,4% que le da un aprobado.

Con todo, son mayoría los que también piensan que todos los indicadores por los que se les ha preguntado han empeorado conforme ha ido avanzando la legislatura. El primero es el acceso a la vivienda, con un 77,8% de españoles que piensa que se trata de un problema que se ha agravado en los últimos tres años. Le sigue la percepción registrada en inmigración, con un 76,3%, y la inflación, con un 75,8%. Los encuestados también consideran que la corrupción (69,1%) y la sanidad (62,3%) se han agravado en esta legislatura, mientras que el indicador más estable es el paro, aunque un 43,1% cree que ha empeorado frente al 27,2% que piensa que sigue igual y 24,5%, que ha mejorado.