Isabel Allende, la escritora que convirtió su vida y memoria en literatura universal

1.424 manuscritos fueron presentados al Planeta, un récord en estos premios, que ya tiene ganadora: Isabel Allende. La escritora chilena ha sido reconocida en este 75.º aniversario con su novela La hora antes del alba, sumando, de esta manera, una más a su amplio listado de obras.

Nacida el 2 de agosto de 1942 en Lima (Perú), su identidad y su trayectoria profesional están estrechamente ligadas a Chile, país del que procede su familia y donde pasó buena parte de su infancia y juventud. Hija de Tomás Allende, diplomático chileno y primo hermano del expresidente de Chile Salvador Allende durante los años 1970 y 1973, y de Francisca Llona Barros, creció en un entorno marcado por los viajes y los cambios de residencia.

Desde muy joven mostró interés por la escritura y el periodismo, aunque su carrera literaria llegaría años después. Entre las décadas de 1960 y 1970 trabajó en la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) (de 1959 a 1965) y a partir de 1967 como periodista en la redacción de la revista Paula, en la revista infantil Mampato, de la que fue directora suplente entre 1973 y 1974, y en dos canales de televisión chilenos.

Su vida daría un giro de 180 grados cuando se produjo el golpe de Estado de Pinochet en Chile (1973). A consecuencia del derrocamiento y posterior muerte de Salvador Allende, Isabel y su familia se marcharon a Venezuela, país en el que permaneció varios años y que le sirvió de fuente de inspiración para parte de su obra, al tratar temas como el exilio, la pérdida y la distancia de su país.

Su primera novela —pues en la década de los 70 publicó varias obras de teatro y cuentos infantiles— llegó en 1982: La casa de los espíritus. Con esta obra, en la que se inspira en su propia historia familiar y donde combina realismo mágico con acontecimientos históricos, Allende se convirtió en una figura internacional. Ha sido traducida a numerosos idiomas y está considerada como una de las más influyentes del siglo XX en español.

Este éxito dio fruto a una carrera literaria que se ha visto marcada y vinculada a la memoria, la identidad, el amor, la familia y la experiencia de las mujeres. Entre sus obras más reseñables destacan los títulos: De amor y de sombra, Eva Luna, Paula, Hija de la fortuna, Retrato en sepia, La ciudad de las bestias y El plan infinito.

Dentro de ellos, el de Paula es, sin duda, el más duro, sentimental y personal que tiene. En él trata la muerte de su hija a los 28 años a causa de una enfermedad. Durante los meses en los que permaneció junto a ella, Allende comenzó a escribirle cartas que posteriormente se convertirían en la obra, publicada en 1994. Este escrito es, además de una despedida y un homenaje a la joven, un cambio en ella misma, en su manera de entender la vida y la escritura. En su última visita a España, Allende depositó un ejemplar de este libro en la Caja de las Letras que le ha cedido el Instituto Cervantes, otorgándole la caja número 989. “La llave la guardaré en mi altar, en casa, donde tengo las cosas importantes: fotos de mis hijos, de mi mamá…”, aseguró para 20minutos en dicho acto.

Paula fue fruto de su relación con Miguel Frías, su primer marido y padre también de Nicolás. Se casaron en 1962, pero el ascenso a la fama y los continuados viajes de promoción de la autora fueron motivo de que su matrimonio se terminara en 1987. Tan solo un año después, Allende se dio el “sí, quiero” con el abogado Willie Gordon en San Francisco. Después de 25 años juntos, en 2015, pusieron fin a su enlace, y en 2019 el letrado falleció a los 82 años. Este mismo año, la autora celebró su boda con Roger Cukras, su tercer y último marido hasta el día de hoy, con el que vive en Estados Unidos.

Además de su recorrido literario, Allende ha mantenido un fuerte compromiso con distintas causas sociales, especialmente aquellas relacionadas con los derechos de las mujeres. En 1996 creó la Fundación Isabel Allende, dedicada a apoyar programas que promueven los derechos fundamentales de mujeres y niñas.

Y, en cuanto a la larga lista de premios y reconocimientos que ha recibido a lo largo de su carrera, destacan: el Premio Nacional de Literatura de Chile (2010), Medalla Presidencial de la Libertad de EEUU (2014), Hans Christian Andersen (2012), PEN Center USA Lifetime Achievement Award (2016) y Medal for Distinguished Contribution to American Letters (2018).

En definitiva, con más de cuatro décadas de trayectoria literaria, Isabel Allende se ha consolidado como una de las grandes voces de la literatura latinoamericana contemporánea. Su obra ha convertido experiencias íntimas en relatos capaces de conectar con millones de lectores y en una forma de mantener vivo aquello que la distancia, la historia y la muerte amenazan con borrar.