Horas de máxima tensión entre migrantes y Policía en la frontera con Ceuta y Melilla

La entrada masiva de migrantes en Ceuta este jueves, que ascendió hasta los 50.000 desde la madrugada del jueves, según datos del Ministerio del Interior, y hasta los 60.000 según la Ciudad Autónoma, ha puesto a la ciudad autónoma al borde del colapso. La entrada de los migrantes a territorio español, a pie por el espigón fronterizo del Tarajal o a nado, desbordó a los efectivos de la Guardia Civil de la frontera y obligó al Gobierno de España a ordenar el despliegue del Ejército en la frontera para reforzar su control. Este viernes por la noche, la tensión seguía siendo máxima.

La cifra cuadruplica el número de llegados a Ceuta en la crisis de 2021 y supone la mayor crisis migratoria en la frontera marroquí en todo el siglo XXI. Por ello, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha tachado este viernes de “inaceptables” las imágenes de la crisis migratoria en Ceuta y ha reclamado “frenar de inmediato los cruces peligrosos” a la ciudad, después de que miles de personas entraran desde Marruecos en el mayor cruce registrado en la frontera desde mayo de 2021.

El incidente ha suscitado una crisis diplomática sin precedentes entre España y gran parte de los países de Europa que integran el espacio Schengen, donde varios países como Finlandia, República Checa o Italia han valorado suspender la libre circulación de personas con España y aplicar controles fronterizos. El país transalpino ha sido el primero en decretarlo durante la tarde de este jueves, alegando una cuestión de “seguridad nacional”, en palabras de la primera ministra Giorgia Meloni. El ministro de Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado este viernes que la “integridad” del espacio Schengen está “garantizada”. A través de un mensaje en ‘X’, Albares ha aseverado que “no es posible trasladarse de Ceuta y Melilla a la Península sin identificarse en un control de policía”. “Basta ya de confusión interesada”, ha apuntillado.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado a la ciudad autónoma este viernes junto al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, donde ha afirmado que, tras mantener conversaciones con las autoridades marroquíes, “lo que subyace es la lectura interesada que las mafias que trafican con seres humanos han hecho de una sentencia del Tribunal Supremo“. A su juicio, esta lectura ha “corrido como la pólvora por las redes de mafia que trafican con redes humanos” y ha producido “una avalancha de las dimensiones de lo que vivimos ayer”.

Sánchez ha asegurado que el incidente es un “ataque a la integridad territorial de España”, subrayando que Ceuta es una ciudad española, y además ha valorado reformas legales tras lo ocurrido, aludiendo a la Ley de Extranjería y la polémica sentencia del Supremo que impide las ‘devoluciones en caliente’ si la entrada de migrantes se produce por el mar. Además, el presidente del Gobierno ha informado de que ha pedido a Salvamento Marítimo que, en colaboración con la Armada y la Guardia Civil, se desplieguen boyas en el mar que permitan visualizar la frontera entre España y Marruecos y, de esa forma, desde el punto de vista administrativo se dé cumplimiento a la sentencia del Tribunal Supremo a la vez que se facilita la repatriación de quienes llegan a nado.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha atribuido la entrada a una “manipulación de Marruecos de su población con fines partidistas”, y ha pedido ha pedido una respuesta “contundente” por parte del Estado para solventar la crisis, aunque ha acusado al Gobierno de dar una “respuesta tardía e insuficiente, ya que se pudo actuar antes porque había advertencias de lo que podía ocurrir y ahora la situación es insostenible”.

Rabat y Madrid han anunciado que quienes hayan accedido irregularmente serán devueltos a Marruecos. Hasta las 20 horas, el Gobierno cifra en 53.000 los inmigrantes que han retornado a territorio marroquí, cerca del total que se estima que accedió ayer a territorio español. Durante esta noche, la presión se ha mantenido sobre la frontera de Ceuta, con miles de personas que se han resistido a abandonar la zona y han tratado de cruzar por la costa al enclave español en la que ya es la crisis migratoria bilateral más grave desde 2021, que ha dejado al menos 57 muertos, según la Delegación de Gobierno de Ceuta.

En el plano internacional, las reacciones a la crisis migratoria en Ceuta han llegado desde Estados Unidos. El presidente del país, Donald Trump, ha asegurado que lo sucedido es lamentable y ha aprovechado para cargar contra el Partido Demócrata, asegurando que si ellos gobiernan en 2028, “eso mismo va a pasar” en EEUU. El mandatario calificó de invasión la entrada masiva de migrantes pero aseguró que España “no sabe que hacer” para controlar la situación. En la misma línea, la Casa Blanca y el Departamento de Estado culpa a las “políticas de extrema izquierda” de Moncloa de “incentivar la inmigración ilegal”.