Felipe VI ha pedido este miércoles a Marruecos preservar una relación de “buena vecindad” al mismo tiempo que ha advertido de que España está preparada para defender sus valores y libertades. Así se ha pronunciado el rey desde el Hotel Melilla Puerto, donde ha mantenido un encuentro con la sociedad melillense en el marco de su primera visita a las ciudades autónomas. “Debemos velar siempre por construir y preservar una relación de buena vecindad, que mire por un futuro de provecho mutuo a través de la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación”, ha dicho el monarca tras afirmar que los españoles son miembros de una Unión “que cree firmemente en el imperio de la ley y la dignidad humana”. “Es un estándar muy alto fruto de un camino largo y difícil, pero que nadie confunda esas convicciones con debilidad. Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades”, ha sentenciado.
Al igual que lo hizo este martes en Ceuta, Felipe VI ha vuelto a reivindicar este miércoles la soberanía española de las ciudades autónomas. “Aunque sea una obviedad es importante reafirmarlo: Melilla es España y Melilla es Europa. Su frontera es frontera de la Unión. Cualquier amenaza a la frontera de un Estado miembro lo es por tanto al conjunto de la Unión Europea”, ha subrayado. También ha insistido en la importancia de que las administraciones públicas trabajen juntas por el bien de los ciudadanos. “Las discrepancias deben ir siempre de la mano de la unidad institucional y de la búsqueda del entendimiento, que es garantía de estabilidad y la mejor fórmula para un trabajo eficaz. Todas las instituciones, empezando por la jefatura de Estado, la Corona, debemos trabajar siempre con esa misma conciencia del bien común”, ha indicado.
En su discurso, el rey ha recordado que esta visita a Ceuta y Melilla estaba pendiente desde hace tiempo y ha agradecido a los melillenses su cariño. También le ha dado las gracias a las autoridades locales por haberles entregado a él y a la reina las llaves de la ciudad, algo que será “testimonio y recuerdo” de la calurosa acogida que les han brindado pero también de la “lealtad” de Melilla y del “compromiso” de la Corona con la ciudad. “Merecéis sentir más a menudo, también a través de vuestros reyes, el abrazo y la cercanía de todos los españoles. No a pesar de vivir aquí, sino precisamente por eso. Porque vivís en esta ciudad increíble, suma de culturas donde, como en Ceuta, empiezan España y la UE”, ha sostenido.
La segunda jornada del primer viaje oficial de los monarcas a las ciudades autónomas comenzó en la mañana de este miércoles en el Parador de Ceuta, donde pernoctaron tras haber mantenido un encuentro con la sociedad ceutí y haber visitado el Palacio de la Asamblea, el colegio Vicente Aleixandre y el cementerio musulmán de Sidi Embarek. Ha sido la primera vez que un jefe de Estado se quedó a dormir en la ciudad. Desde temprano, grupos de personas se concentraron frente al reconocido establecimiento para despedir a los reyes y poco antes de su partida llegó el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Al ser preguntado por la prensa sobre el histórico viaje de los monarcas, el líder del Ejecutivo ceutí aseguró que “ha sido bueno para toda España”.
Posteriormente, los reyes se trasladaron en helicóptero hasta Melilla y su primera parada fue en el Palacio de la Asamblea. A las afueras del edificio les esperaban miles de melillenses, quienes los recibieron entre aplausos y vítores. “De Ceuta y Melilla no nos moverán, porque nosotros somos españoles, no nos moverán”, coreaban los presentes, a quienes los monarcas saludaron durante casi una hora. Los reyes se mostraron muy cercanos con su pueblo, al igual que sucedió el día anterior en Ceuta. Firmaron autógrafos, se tomaron fotografías con los melillenses e incluso se pudo ver a la reina cargando a un bebé.
Tras saludar a los congregados se dirigieron a la entrada del edificio, donde se encontraba el presidente de Melilla, Juan José Imbroda. También estaban presentes los miembros del Gobierno municipal, la cúpula militar y policial de la ciudad autónoma y la delegada del Gobierno, Sabrina Moh Abdelkader, que fue abucheada por la multitud. Después, los monarcas se asomaron al balcón y mantuvieron una reunión con Imbroda, la ministra de Inclusión, Elma Saiz, y las autoridades militares y policiales.
Una vez en el Salón Dorado del palacio, Imbroda les agradeció a los reyes su visita y les entregó las llaves de la ciudad y el bastón de mando. El presidente melillense aseguró que con esta visita “comienza una nueva Melilla” y afirmó que la presencia de los monarcas les aporta “confianza, certidumbre y esperanza en el futuro”. “Hoy es un gran día para todos los melillenses, largamente esperado, pero al fin cumplido”, manifestó, antes de dejar claro que “Melilla no es de España, es España”. Y añadió: “En Melilla comienza España y comienza Europa”.
El presidente de la ciudad autónoma también valoró el “alto grado de compromiso” del rey con la crisis migratoria que se vive en Ceuta desde finales de julio, cuando más de 80.000 personas cruzaron irregularmente la frontera desde Marruecos. “Nos hemos sentido muy respaldados”, dijo. También reconoció que la entrada masiva de inmigrantes fue un hecho excepcional, aunque manifestó que esperaba “una respuesta firme” en todos los órdenes. Recordó, además, lo ocurrido en 2021 en Melilla, cuando un número importante de inmigrantes accedieron a esta ciudad y lamentó que dicho antecedente no sirviera de experiencia para estar preparados de cara a lo sucedido en territorio ceutí en el verano pasado. “Nadie puede violentar la soberanía territorial de nuestra nación sin esperar consecuencias”, sentenció.
Durante su visita al Palacio de la Asamblea los reyes también firmaron el Libro de Oro de la ciudad. En él, dejaron escrito que nunca olvidarán ese día y agradecieron el recibimiento que le dieron las autoridades locales y el pueblo melillense, así como también el hecho de que les entregaran las llaves de la ciudad. Por la tarde, los monarcas acudieron al colegio Pintor Eduardo Morillas, donde visitaron un aula que desarrolla un proyecto para alumnos con trastorno del espectro autista. También entraron en un aula con niños de cinco años que estaban haciendo manualidades e ilustraciones de Halloween y en otra de alumnos de primaria. En este centro de 900 estudiantes conviven estudiantes de las cuatro confesiones —cristiana, musulmana, judía e hindú— que hay en la ciudad autónoma.
Con la jornada de este miércoles termina el histórico viaje de los reyes a las ciudades autónomas. La visita —que ha estado marcada por varios actos institucionales y por el cariño que los ciudadanos le han transmitido a los monarcas— se ha llevado a cabo dos meses y medio después de la entrada masiva de inmigrantes a Ceuta. La última visita de un jefe de Estado a Ceuta y Melilla había ocurrido en 2007 y de hecho fue la única que realizó Juan Carlos I durante sus 39 años de reinado.

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