Austria limita la velocidad de los vehículos de combustión a 100 km/h, pero deja que los eléctricos circulen a 130

Si coges un coche de combustión interna en una autopista austríaca, debes saber que no todos los automóviles cuentan con los mismos privilegios. Cuando te topas con señales que incluyen un indicador con el límite de velocidad a 100, pero vienen acompañadas de un pequeño cartel con las siglas “IG-L” en la parte inmediatamente inferior, no están dirigidas a todos los usuarios de la vía, solo a aquellos que todavía no conducen un coche eléctrico.

El indicador “IG-L” hace referencia a Immissionsschutzgesetz-Luft, la ley con la que Austria regula la contaminación en el aire y con la que las autoridades estatales pueden establecer dichas limitaciones a los vehículos que consumen carburantes cuando los niveles de polución son elevados.

¿Por qué cuenta el país centroeuropeo con esta medida?

La medida entró en vigor en 2019 y, además de tener como finalidad mejorar la calidad del aire, Austria busca incentivar la adopción de los vehículos eléctricos por parte de sus conductores.

Sin embargo, la medida cuenta con detractores, ya que, como bien sabemos, los eléctricos no están exentos de contaminar, pero la normativa no aborda la contaminación por partículas procedentes de neumáticos y frenos, que afectan a todos los vehículos por igual, independientemente de su motor. Por otro lado, muchos usuarios de eléctricos han manifestado que circular a 130 km/h reduce tanto la autonomía de sus baterías que, en la práctica, rara vez aprovechan ese margen adicional de velocidad.

¿Cómo distinguen en Austria si los conductores de ambos tipos de vehículos están respetando la ley?

En el caso de los conductores locales, los coches eléctricos en Austria utilizan unas matrículas con caracteres verdes para que tanto agentes como radares los reconozcan al instante como exentos del límite IG-L.

Para los visitantes extranjeros, la situación cambió en 2021 tras una intervención de la Comisión Europea. Desde entonces, la excepción se aplica también a los vehículos eléctricos matriculados en otros países de la Unión Europea, siempre que el automóvil pueda identificarse claramente como eléctrico ante las autoridades.

Sin embargo, si el coche no porta un distintivo o matrícula que lo acredite de forma inequívoca, podría enfrentarse a una sanción por superar los 100 km/h, a pesar de ser un vehículo “cero emisiones”.

Multas por no respetar la ley que regula la contaminación en el aire con el coche

Ignorar estos límites puede salir especialmente caro. Al tratarse de una infracción contra una ley de protección ambiental y no solo una norma de tráfico convencional, las multas pueden llegar a duplicar o triplicar las sanciones más normales de exceso de velocidad. Además, desde marzo de 2024, las autoridades tienen potestad para inmovilizar o incluso confiscar el vehículo en casos considerados graves.