Alerta roja por calor extremo en dos ciudades españolas: se registrarán mañana hasta 42 grados

España afronta esta semana uno de los episodios de calor más intensos del verano. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado para este miércoles el aviso rojo, el nivel de alerta por “peligro extraordinario”, en la Ribera del Ebro de Zaragoza y el litoral de Valencia, donde las temperaturas podrán alcanzar los 42 grados.

La situación estará marcada por un ascenso generalizado de los termómetros en buena parte del país, especialmente en la mitad oriental peninsular y Baleares. El calor llegará acompañado de calima debido a la presencia de polvo en suspensión procedente del norte de África, lo que reducirá la visibilidad y empeorará la calidad del aire.

Inicio de la canícula en España

Esta alerta por calor coincide con el inicio de la canícula, el periodo que tradicionalmente se considera el más caluroso del año y que se extiende entre el 15 de julio y el 15 de agosto. Una potente dorsal de aire africano, muy cálido, seco y cargado de polvo en suspensión, será la responsable de disparar las temperaturas durante los próximos días.

Según las previsiones de Meteored, el calor irá ganando intensidad en la fachada mediterránea, el valle del Guadalquivir y Baleares, donde los valores diurnos y nocturnos podrían acercarse a récords históricos.

El miércoles, la jornada más complicada

Durante este martes las temperaturas ya experimentarán un ascenso prácticamente generalizado. En ciudades como Pamplona, Logroño, Lleida, Zaragoza, Teruel o Murcia se alcanzarán entre 38 y 40 grados, mientras que en algunos puntos del nordeste, el sureste peninsular y Mallorca podrán superarse ligeramente los 40 grados.

El miércoles será la jornada más complicada de la semana en el este peninsular. Además de los avisos rojos en Zaragoza y Valencia, AEMET mantiene activados avisos naranjas en Cataluña, Aragón, la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia y Baleares.

En ciudades como Lleida, Zaragoza y Murcia los termómetros podrán rondar los 42 grados, mientras que Valencia y Sevilla alcanzarán los 37 grados, Madrid, Barcelona y Castellón llegarán a los 35 y A Coruña se quedará en 25 grados.

El intenso calor no impedirá la aparición de fenómenos tormentosos. Tanto el martes como el miércoles se esperan chubascos y tormentas localmente fuertes, con posibilidad de granizo, en Galicia, Asturias, el entorno de la cuenca del Ebro, los Pirineos y otras zonas montañosas del interior oriental.

Incertidumbre a partir del jueves

A partir del jueves aumenta la incertidumbre en la evolución atmosférica. Tanto ese día como el viernes podrían registrarse lluvias y tormentas en las comunidades cantábricas y los Pirineos, que puntualmente podrían extenderse al centro y al este peninsular.

Las temperaturas tenderán a descender, especialmente en el norte, aunque el ambiente seguirá siendo muy caluroso en el este peninsular, Baleares y amplias zonas de Andalucía, donde continuarán registrándose máximas de entre 38 y 40 grados.

Una nueva ola de calor

Sin embargo, el alivio térmico será pasajero. Los modelos meteorológicos apuntan a un nuevo ascenso de las temperaturas de cara al fin de semana, cuando la dorsal africana volverá a expandirse por gran parte de la Península. Si se confirma la previsión, comenzará una nueva ola de calor que podría prolongarse durante buena parte de la próxima semana.

Los pronósticos apuntan a máximas superiores a los 36 y 38 grados en amplias zonas del norte peninsular y Baleares, mientras que en el centro y la mitad sur se superarían los 38 y 40 grados. En los valles del centro y del suroeste podrían alcanzarse e incluso superarse los 42 grados, y algunos modelos no descartan que se rebasen los 45 grados en puntos del suroeste peninsular.