La Fed mantiene los tipos de interés a las puertas de las elecciones de medio mandato en EEUU

El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha optado por mantener sin cambios los tipos de interés, que continúan situados en una horquilla de entre el 3,75% y el 4%. La decisión supone una pausa en la política monetaria del banco central estadounidense tras el último ajuste de septiembre y llega en un contexto marcado por la persistencia de las tensiones inflacionistas, la incertidumbre geopolítica y la proximidad de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, conocidas como midterms, previstas para el próximo 3 de noviembre.

Con este movimiento, la institución que preside Kevin Warsh gana margen para evaluar la evolución de la economía y comprobar hasta qué punto las presiones sobre los precios permiten mantener las condiciones monetarias actuales. La pausa llega después de que la Fed acometiera en septiembre su primera subida de tipos desde julio de 2023, tras una sucesión de cinco reuniones consecutivas sin cambios desde febrero. La resolución del Comité no ha contado, no obstante, con un respaldo unánime. Diez de sus miembros han votado a favor de conservar el precio del dinero en los niveles actuales, mientras que Lisa Cook y Beth Hammack se han pronunciado en contra de esta decisión y han abogado por un incremento adicional de 25 puntos.

En su evaluación de la coyuntura, la Reserva Federal ha destacado que la actividad económica continúa avanzando a un ritmo “sólido” y que el consumo interno se mantiene “estable”, pese a las incertidumbres derivadas del escenario geopolítico. El banco central también ha puesto el foco en el fuerte crecimiento de la productividad y en la solidez de la inversión de capital, así como el buen comportamiento del mercado laboral, aunque los últimos indicadores apuntan a una moderación en la creación de empleo.

Sin embargo, el principal obstáculo para una relajación de las condiciones financieras sigue siendo la evolución de los precios. “La inflación se mantiene elevada”, ha advertido el banco central en su comunicado, en el que también ha subrayado que disponer de nuevos datos “ayudará al Comité a determinar la política adecuada para garantizar que la inflación vuelva a la meta del 2% establecida por el Comité en el plazo previsto”.

Los últimos datos de inflación refuerzan esta cautela. En septiembre, el índice de precios de Estados Unidos se situó en el 3,7%, frente al 3,4% registrado el mes anterior, impulsado en buena medida por el encarecimiento de la gasolina y de otros productos energéticos. La evolución del petróleo añade presión a este escenario con un barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia del mercado estadounidense, que alcanzó la pasada semana su nivel más alto desde mayo y se mueve en torno a los 100 dólares.

La decisión de mantener los tipos no implica, por ende, el final del ciclo de endurecimiento monetario ni garantiza que el banco central descarte nuevos ajustes en el futuro. En este contexto, la próxima reunión de diciembre se perfila como una cita clave para los mercados financieros, que seguirán de cerca cualquier indicio sobre la trayectoria de los tipos y las condiciones necesarias para modificar la orientación de la política monetaria.