Así es la Fragata Mohamed VI de Marruecos, el mayor barco de guerra de África que se adentró en las aguas de Ceuta

Varios buques de guerra marroquíes entraron en aguas de Ceuta los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma. Esto obligó a la Armada Española a reforzar la zona, tal y como ha confirmado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Uno de los barcos de la Marina Real de Marruecos que pisó aguas españolas fue la fragata Mohamed VI, uno de los buques de guerra más grandes y potentes de África.

Se trata de una fragata polivalente de la clase FREMM, un programa desarrollado conjuntamente por Francia e Italia para renovar sus respectivas flotas de guerra. El buque marroquí es de fabricación europea y fue diseñado para realizar distintas misiones navales, desde la protección de otros barcos hasta la lucha contra submarinos. Con una capacidad tecnológica avanzada, se sitúa entre los buques de guerra más importantes del continente africano.

Marruecos encargó la fragata el 24 de octubre de 2007 para sustituir a la corbeta Teniente Coronel Errahmani. La construcción comenzó durante el verano de 2008 y el contrato se firmó oficialmente el 18 de abril de ese año. El coste del buque ascendió a unos 470 millones de euros. La fragata fue botada el 14 de septiembre de 2011 y entregada a la Marina Real de Marruecos el 30 de enero de 2014. Su puerto base se encuentra en Alcazarseguir, en la costa norte marroquí, cerca del estrecho de Gibraltar.

Una de sus principales características es que corresponde a la versión antisubmarina de las fragatas FREMM. Este diseño está pensado para detectar, seguir y neutralizar submarinos enemigos. La elección de esta variante responde, entre otros factores, a la necesidad de Marruecos de hacer frente a la flota submarina de Argelia, que cuenta con submarinos de la clase Kilo.

El programa FREMM contemplaba inicialmente tres versiones: una especializada en la guerra antisubmarina, otra destinada a misiones generales y una tercera concebida para ataques contra objetivos terrestres. Esta última fue cancelada, mientras que los planes de construcción de Francia e Italia se redujeron o modificaron debido a los cambios en sus necesidades militares y a los recortes presupuestarios.