Madrid advierte de que la acampada supone “riesgos para la seguridad de los viajeros de Metro”

La Comunidad de Madrid ha vuelto a reclamar este martes el desmantelamiento de la acampada de la Puerta del Sol. Lo ha hecho a través de una carta que el consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, ha remitido al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, con la seguridad de los viajeros de Metro que pasan por la estación de Sol como trasfondo. La misiva, dada a conocer por el Ejecutivo que preside Isabel Díaz Ayuso, advierte de que la actual ocupación “de gran parte de la plaza” podría “afectar seriamente” a las condiciones de seguridad y operatividad de la estación de metro de Sol en caso de evacuación o emergencia.

La comunicación adjunta un documento, que no se ha divulgado, que lleva por título ‘Informe sobre las condiciones de seguridad en caso de emergencia en la estación de Sol’, en el que, por lo que se dice, se detalla la incidencia de la acampada con respecto a la estación del metropolitano y también del Cercanías, interconectadas ambas mediante vestíbulos y con una afluencia de personas masiva de personas.

“Le solicito que adopte las medidas que considere necesarias para garantizar la seguridad de la estación y de todos los usuarios que hoy la ven comprometida”, apunta Jorge Rodrigo en la carta, que finaliza con un ruego al delegado. “Considero recomendable que proceda a levantar el campamento por la seguridad de todos”, reclama el consejero de Díaz Ayuso, que en otro pasaje incide en que dentro de las “competencias” y la “responsabilidad” del delegado se encuentra el “asegurar la tranquilidad de cuantos hacen uso o trabajan en el suburbano madrileño”.

“La ocupación compromete las condiciones de seguridad ante una eventual evacuación de emergencia, al obstaculizar los accesos y dificultar tanto el desalojo de los usuarios como la intervención de los servicios de emergencia”, han detallado a su vez desde el Ejecutivo madrileño, que ya el pasado sábado envió otra carta el delegado del Gobierno. Aquella comunicación la firmó el consejero de Medio Ambiente, Carlos Novillo, y se dirigió para pedir información “sobre la eventual presencia de colectivos radicales” en la acampada.

De nuevo, en aquella ocasión la Comunidad reclamó el desalojo de la acampada, extremo en el que se viene insistiendo prácticamente desde que comenzó a tomar forma a finales de septiembre tras la masiva manifestación por la vivienda que recorrió la capital para protestar por el desahucio de Maricarmen Abascal.