Nury Calvo es una de las influencers más conocidas de nuestro país. Entre Youtube, Instagram y TikTok tiene tres millones de seguidores. En sus redes habla de su vida, de su día a día, de la reforma de su casa, de sus compras, narró casi en tiempo real los tres meses que estuvieron viviendo en Estados Unidos… una cuenta lifestyle en toda regla pero que tiene una peculiaridad. Su vida, a diferencia de la de otros influencers, no es ni parece de color de rosa, pues, además de que ha contado recientemente su proceso de cáncer de mamá, uno de los grandes protagonistas es uno de sus hijos, Héctor, que tiene discapacidad.
Héctor tiene parálisis cerebral, una realidad que Nury compartió con sus seguidores desde el primer momento. Esto le ayudó a sobrellevar una vida rodeada en la que los médicos y las terapias eran las protagonistas y, además, ha servido para que miles de madres que reciben un diagnóstico que no esperan, se sientan más acompañadas. Una tarea de la que se siente muy orgullosa, pues, detrás de los likes, las críticas, las polémicas y la cámara, hay una madre que, como tantas miles a las que inspira y que le inspiran, lucha por que su hijo con discapacidad tenga la mejor vida posible.

More Stories
La salud mental a medias
Seis menores con síndrome de Down ejercieron de monaguillos en la misa del Papa en París
La Familia Real, implicada con la discapacidad: ha mantenido ocho encuentros con el colectivo en un año