Lagarde dejará de presidir el BCE en 2027 y se abre la carrera de su sucesión: quién, cómo y cuándo

Christine Lagarde dejará la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) el próximo 7 de febrero, y lo hará ocho meses antes de lo que estaba previsto. Esa salida anticipada no resulta sorprendente del todo, dado el estrés al que ha estado sometido su mandato con las tensiones inflacionistas, la crisis energética o las consecuencias económicas de las guerras en Ucrania o en Oriente Medio. Además, ese paso tiene alguna implicación política más allá del baile de nombres.

Y es que fuentes consultadas por 20minutos en Bruselas entienden que el proceso se acelerará para tener a sus sustituto listo antes de las elecciones presidenciales en Francia ante el temor de la posible influencia de París en el procedimiento si se da una victoria de Marine Le Pen. A esto hay que sumar que el español Pablo Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España, es uno de los principales favoritos.

Ahora, ¿cuáles son los tiempos y el proceso para reemplazar a Lagarde?

El procedimiento para elegir al nuevo presidente está establecido en el artículo 283 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y la elección depende fundamentalmente de los Estados miembros. Así, los gobiernos nacionales podrían intentar cerrar la elección durante la cumbre del Consejo Europeo prevista para los días 17 y 18 de diciembre de este año. Esta fecha constituye un objetivo político, no un plazo legal obligatorio. Si las negociaciones se prolongan, el nombramiento podría producirse en enero o a comienzos de febrero de 2027, antes de la salida anunciada de Lagarde, y antes también, con mucho margen, de las presidenciales francesas.

La primera fase consiste en la presentación y negociación de candidaturas por parte de los países de la eurozona. Esta etapa podría ocupar entre dos y cuatro semanas desde que se formalicen las candidaturas. A continuación, el Eurogrupo debatirá los nombres y buscarán apoyos para un candidato. Estas negociaciones podrían prolongarse entre dos semanas y hasta un mes en el caso más extremo, durante noviembre y diciembre. Una vez alcanzado un acuerdo suficiente, el Consejo de la UE -es decir, los ministros- formulará una recomendación oficial al Consejo Europeo. La idea es, de nuevo, que esa propuesta llegue para la última cumbre de líderes del año.

Después se consulta al Parlamento Europeo y al Consejo de Gobierno del BCE, que emiten sus respectivos dictámenes sobre la candidatura. El Parlamento puede celebrar una audiencia para examinar la trayectoria y las propuestas del candidato, aunque no elige directamente al presidente ni dispone de un voto de aprobación vinculante. Estas consultas podrían desarrollarse a lo largo de varias semanas entre noviembre de 2026 y enero de 2027, en función de las disponibilidades. No obstante, la duración no está predeterminada legalmente y las distintas etapas pueden solaparse.

Son los países de la Eurozona los que deciden al final al ‘ganador’ de la elección, y tienen que hacerlo por mayoría cualificada: es decir, con 16 votos a favor (de los 21 socios de la zona euro). Si los gobiernos alcanzan un acuerdo durante la cumbre del 17 y 18 de diciembre, el nombramiento podría quedar resuelto ese mes; de lo contrario, podría aplazarse a enero o a los primeros días de febrero del año que viene.

Hernández de Cos, uno de los grandes favoritos

En las quinielas, y para los medios especializados y las fuentes consultadas por este medio, hay cierta ventaja para dos nombres: suenan como favoritos a la presidencia los exgobernadores de los bancos centrales de Países Bajos y España, Klaas Knot y Pablo Hernández de Cos, mientras que se supone que Francia aspira al puesto de economista jefe que deja libre Philip Lane, y Alemania buscaría mantener el puesto que hasta ahora desempeña Schnabel, responsable de operaciones de mercado del BCE. La salida de Lagarde deja a París sin opciones de volver a poner un nombre a la cabeza del organismo, pero el ‘motor’ de la UE no quiere perder influencia.

Hernández de Cos es un candidato de consenso: gusta a varios gobiernos de otros países y además llega a la carrera por presidir el BCE con un verbalizado acuerdo entre el Gobierno de Sánchez y el PP, a tenor de las palabras de Alberto Núñez Feijóo en Bruselas hace unos días: “Pablo Hernández de Cos es la persona adecuada, no he visto un mejor currículum que este. Tras su experiencia en el Banco de España y el BIS, y después de su experiencia en el Banco de España y en el banco europeo que dirige, pienso que es un muy buen candidato”, sostuvo el líder popular.

Ahora mismo De Cos es el director general del Banco de Pagos Internacionales (BIP, por sus siglas en inglés). Ese mandato iría hasta 2030, salvo que se aúpe hacia la presidencia del BCE. En su contra, el juego de nacionalidades en las instituciones europeas; ahora mismo España preside el Banco Europeo de Inversiones, con Nadia Calviño, y cuenta con una vicepresidencia ejecutiva en la Comisión Europea, en manos de Teresa Ribera.