‘La bola negra’ deslumbra a la prensa extranjera y los Javis nos regalan el mejor titular

“¡Este es el Titanic gay!”. Con esta comparación resumía Javier Ambrossi la ambición de La bola negra, la película que ha terminado de consolidar a Los Javis en el panorama internacional. En un reportaje publicado en The Guardian, el periodista Ryan Gilbey se adentra en el universo de esta épica queer, una producción que combina la Guerra Civil española, el deseo y los prejuicios con un despliegue visual en el que tiene cabida una dimensión profundamente íntima.

Sus autores tenían claro que querían ir más allá de lo que se espera de una película de esta temática. “Estoy harto de que las películas LGBTQ+ sean de nicho”, explica Ambrossi al diario británico. Su objetivo era hacer “la película de guerra más grande y gay de la historia”, una declaración de intenciones que se traduce en una historia dividida en tres épocas: 1932, 1937 y 2017. Las distintas tramas, conectadas por un relato inacabado de Federico García Lorca, exploran el rechazo, la identidad y la memoria queer en España.

Los cineastas buscaban, así, desmarcarse del cliché, y probar con el más difícil todavía. “Mucha gente ha dicho que echaba de menos algo así. Quieren comprar palomitas y que les den una gran película como Titanic“, señalaba Ambrossi durante la entrevista, cuando le venía a la mente el mejor titular para vender su propia película: “¡Este es el Titanic gay!”.

El resultado, según describe Gilbey, es un collage maximalista que mezcla escenas de guerra con encuentros contemporáneos y un estilo visual exuberante. A ello se suman las apariciones de Penélope Cruz, con uniforme militar y peluca rubia, y Glenn Close, que interpreta a una estudiosa de Lorca y habla en español. Una combinación que aspira a recuperar la experiencia de las grandes películas concebidas para disfrutarse en pantalla grande.

Un estreno en cines sin precedentes para Netflix

Ese espíritu también explica la estrategia de distribución de La bola negra. Según cuenta The Guardian, sus directores insistieron en mantener una larga exhibición cinematográfica antes de cerrar la venta de los derechos para Estados Unidos a Netflix. La película permanecerá 47 días en los cines estadounidenses, un periodo récord para la plataforma.

El recorrido de la cinta también alimenta las expectativas de cara a los premios. Tras compartir el reconocimiento a mejor dirección en Cannes con Paweł Pawlikowski, Los Javis afrontan la temporada con una película que, según Gilbey, parte como una de las grandes aspirantes a los Óscar, con serias posibilidades de competir en categorías como mejor película y mejor dirección.

Entre sus posibles rivales figuran La Odisea, You Can See Everything (Puedes verlo todo) y Artificial, todavía pendiente de estreno, además de otros títulos que puedan sumarse a la carrera. Queda por ver si La bola negra logra convertir el entusiasmo internacional en una cosecha de nominaciones y premios.