Óscar Puente, en horas críticas: socios del PSOE se unen a la presión para que dimita y crecen las sombras en su gestión

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ocupa ahora mismo el ojo del huracán del debate político. Uno de los rostros más visibles del Gobierno de Sánchez, Puente se encuentran en el momento más crítico de su carrera política, tras el accidente de tren de Toledo, que suma 69 muertos a los 46 de otro suceso ferroviario, el de Adamuz, de enero de este mismo año. Su gestión está en el punto de mira y cada día crecen las voces que exigen que dimita de su cargo, antes de que este martes comparezca por partida doble para dar explicaciones sobre la tragedia de Urda.

Las voces que exigen su dimisión no solo proceden de PP y Vox. Los partidos a la izquierda del PSOE, los que han sido de hecho sus socios en esta legislatura que acaba, no han dudado en pedir la cabeza del que fuera alcalde de Valladolid, sin las reticencias que han mostrado en otros casos de mala gestión o corrupción que han protagonizado los socialistas.

Frente Amplio, la formación aglutinadora de izquierdas que lidera Ada Colau, no ha dudado en exigir la dimisión de Puente. Este viernes, Colau reveló que “esta misma mañana hemos trasladado a la Moncloa la petición de la dimisión del ministro Óscar Puente”, ya que “no ha tenido una intervención directa en este trágico accidente, sí ha tenido una responsabilidad política”.

Colau fue también muy crítica con la respuesta del ministro en un primer momento, insinuando que la tragedia se debió a un error humano en la sala de control de Atocha. Para la exalcaldesa de Barcelona, es “inadmisible señalar a los trabajadores” ferroviarios como los responsables de la tragedia, que es la segunda que ocurre “en menos de un año”.

En términos similares se expresó la número 1 de Podemos para el Congreso, Irene Montero, que exigió al ministro “un mínimo de decencia y de respeto” y ve “indecente” que se carguen las culpas en los trabajadores, aunque la también eurodiputada apunta también a la supuesta sobrecarga de la infraestructura ferroviaria a causa de la liberalización del sector como origen de los problemas.

Uno de los primeros partidos que pidió la dimisión de Puente fue Adelante Andalucía, cuyo portavoz, José Ignacio García, escribió el primer día del accidente: “Hay que hablar claro: Óscar Puente debe dimitir hoy”.

Este mismo domingo, Frente Amplio ha pedido de nuevo el cese de Puente. “Óscar Puente tiene que acabar dimitiendo porque esta responsabilidad política alguien la tiene que asumir y esto es algo que necesita la gente”, ha dicho la coordinadora general de Movimiento Sumar y candidata del Frente Amplio al Congreso, Verónica Martínez Barbero.

En cuanto a los nacionalistas, también hay práctiamente unanimidad. Este domingo, la candidata de Junts al Congreso, Míriam Nogueras, ha dicho este domingo que la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente, es “inaplazable” y que muchos catalanes “están hartos” de tanta mala gestión e incompetencia.

Los nacionalistas gallegos de BNG no han pedido expresamente la dimisión del ministro, pero sí la han insinuado. El hasta ahora diputado del BNG en el Congreso y candidato en las próximas elecciones generales, Néstor Rego, ha sostenido este sábado que tiene la “impresión” de que el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible “tiene los días contados” en este cargo.

Más tibio ha sido en PNV. La portavoz del Grupo Vasco en el Congreso, Maribel Vaquero, ha insistido en que deben asumirse responsabilidades técnicas y políticas por el accidente, aunque la formación jeltzale esperará a las explicaciones de Puente este martes porque “lo primero que hay que hacer es estar con las víctimas”.

La oposición se persona como parte

Evidentemente, los dos partidos de la oposición, PP y Vox, son los que con más fuerza están exigiendo el adiós de Puente, que dos veces ha descartado dimitir desde que tuviera lugar el accidente.

Los populares creen que Puente no debería llegar al martes en el cargo. El viernes, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, dijo: “Cualquier persona de este país es plenamente consciente de que el señor Óscar Puente, si no dimite, debería ser cesado. Esto lo entiende todo el mundo. ¿A qué va a venir el martes? ¿A dar explicaciones de qué?”.

El líder de Vox, Santiago Abascal, exigió este jueves la dimisión no solo del ministro, sino también la del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quienes se refirió como esa “pareja siniestra” de “corruptos y traidores” que llama a frenar el fascismo, pero a la que pedir “frenar un tren es demasiado”.

PP y Vox han anunciado, además, que se personarán en la causa judicial por el accidente ferroviario de Urda. “Queremos que se investigue hasta el final, que se conozca toda la verdad y que nadie eluda las responsabilidades que le correspondan”, ha dicho la vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Alma Ezcurra. Por su lado, fue el propio Santiago Abascal el que anunció que su partido se personará como acusación popular en la causa, para que se “conozca toda la verdad”.

Los cargos de Adif

Puente no solo está en el punto de mira por las muertes de Adamuz y Urda, sino también por la gestión administrativa de Adif, en cuyos cargos de responsabilidad, el ministro ha colocado a personas vinculadas al PSOE o a sindicatos, sin que su idoneidad para los puestos esté contrastada.

En la estructura directiva de Adif es frecuente la vinculación de sus responsables con el PSOE y haber ocupado puestos de responsabilidad en gobiernos socialistas o haber sustituido a perfiles mucho más técnicos y experimentados.

Con todo, este martes Puente podrá comprobar de primera mano cuán solo está en esta crisis. Pedro Sánchez lo ha respaldado por el momento, pero a cuatro semanas justas de las generales, la decisión es cuanto menos delicada. Aun así, el ministro, que el viernes afirmó que espera vivir “un calvario”, comparecerá dos veces. En primer lugar, protagonizará la rueda de prensa postrerior al Consejo de Ministros, que aprobará un real decreto con ayudas para los afectados por el accidente y recibirá un informe del propio Puente sobre el suceso.

Más tarde, Puente comparecerá ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, por petición propia, para dar de nuevo explicaciones ante la Cámara.