La moviola ferroviaria podría ayudar a esclarecer el accidente de tren en Toledo: así funciona esta herramienta de reconstrucción

La investigación del accidente de tren ocurrido este miércoles en Urda, en el que un AVE de Renfe colisionó contra un convoy de Iryo que estaba detenido en la vía y que se ha saldado con al menos 69 muertos y decenas de heridos, ya ha comenzado y debe aclarar qué ocurrió con el sistema de señalización LZB, qué instrucciones se dieron desde el centro de control de Adif… Para ello, cuenta con una herramienta que puede ser clave para reconstruir lo sucedido: la moviola ferroviaria.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó que se ha recurrido a este sistema para tratar de esclarecer las circunstancias del choque. Y es que éste permite reproducir cronológicamente los acontecimientos registrados antes del siniestro y analizar cómo evolucionó la circulación durante los minutos previos a la colisión. Gracias a esta herramienta se pueden revistar los datos técnicos de los sistemas ferroviarios y contrastarlos con las comunicaciones entre el centro de control y los maquinistas de los trenes implicados en el accidente.

¿Qué es la moviola ferroviaria y cómo funciona?

El nombre de esta herramienta recuerda a las repeticiones de las jugadas polémicas en los programas deportivos. Al igual que la moviola del fútbol permitía revisar una acción a cámara lenta para analizar qué había sucedido, su equivalente ferroviario sirve para reconstruir una secuencia de acontecimientos a partir de los registros técnicos disponibles. La herramienta está vinculada al Sistema de Ayuda al Mantenimiento (SAM) y utiliza información almacenada por el Registrador Jurídico (URJ).

Estos registros pueden aportar datos sobre el funcionamiento de los sistemas de control y señalización, los cambios en las señales, las incidencias técnicas y las órdenes de los operadores. De esta manera, los investigadores pueden ordenar cronológicamente los acontecimientos y comprobar cómo evolucionó la circulación en cada momento. La reconstrucción se contrasta con las grabaciones de voz del centro de control y las comunicaciones mantenidas con los maquinistas.

Qué puede revelar sobre el accidente de Toledo?

Una de las principales incógnitas en el siniestro de Urda es qué sucedió después de que el sistema de señalización LZB dejara de funcionar. Según la secuencia explicada por Óscar Puente, esta incidencia provocó la detención de varios trenes en ese tramo de vía y que el centro de control autorizase al AVE implicado en el accidente a reanudar la marcha.

La moviola puede ayudar a reconstruir ese intervalo y comprobar qué información quedó registrada durante la incidencia: permitirá analizar qué señales estaban activas, qué anomalías detectaron los sistemas y qué órdenes se transmitieron a los trenes. También es eficaz para precisar en qué momento se produjeron determinadas actuaciones y compararlas con las comunicaciones entre los operadores de Adif y los maquinistas.

Esta información resulta relevante para esclarecer cómo se gestionó la circulación mientras persistía la incidencia del LZB y qué datos tenía el centro de control antes de que se produjera el choque. Las grabaciones de las conversaciones, difundidas por distintos medios de comunicación, constituyen otra fuente de información que puede contribuir a contrastar la secuencia reconstruida.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la moviola ferroviaria no es una herramienta que permita establecer automáticamente las causas de un accidente ni atribuir responsabilidades. Su función es reconstruir los acontecimientos a partir de los datos registrados. Será la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) la organización encargada de establecer las causas del accidente a partir del conjunto de las evidencias disponibles.