La alta velocidad española vuelve a ser escenario de una tragedia ferroviaria. Al menos 68 personas han perdido la vida y otras tantas han resultado heridas, 15 de ellas de gravedad, este miércoles tras la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo a la altura de Urda (Toledo). La fuerza del impacto ha dejado varios vagones descarrilados y ha desencadenado un amplio despliegue de los servicios de emergencia, mientras Adif ha suspendido la circulación ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. El país afronta así una nueva jornada de luto, con tres días de duelo oficial, del 29 al 31 de octubre, decretados por el Gobierno.
Este es el segundo gran accidente ferroviario registrado en la alta velocidad española en apenas nueve meses. El choque de este miércoles, con al menos 68 fallecidos, supera las 46 muertes que dejó el de Adamuz (Córdoba) el 18 de enero, en el que también se vieron implicados dos trenes de Renfe e Iryo. Se trata, además, del siniestro ferroviario más grave en España desde el descarrilamiento de un Alvia en Angrois (Santiago de Compostela), que causó 80 víctimas mortales en julio de 2013.
El incidente se ha producido a las 8.53 horas en el punto kilométrico 118 entre Mora y Urda. Uno de los trenes implicados es el AVE 2080 de Renfe, que había salido de Madrid a las 8.00 horas con destino a Sevilla y transportaba a 378 personas. El otro convoy, el Iryo 6076, llevaba a bordo a 146 pasajeros y un bebé. Según ha detallado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, 24 de los fallecidos viajaban en el AVE y los otros 44 en el Iryo. En cuanto a los heridos, 53 personas han recibido atención hospitalaria por lesiones de diversa consideración y otras 15 han sido clasificadas en nivel rojo, el de máxima gravedad.
En una declaración institucional celebrada esta tarde junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el líder castellanomanchego ha indicado que todavía está interviniendo en la zona la titular del Juzgado de Orgaz (Toledo), al que le corresponde investigar el accidente ferroviario, por lo que las labores de búsqueda y limpieza en la zona no han concluido. En este sentido, Page ha anunciado que se movilizarán unidades caninas para localizar posibles fallecidos atrapados entre los vagones y que podría haber más fallecidos “debajo de algún vagón o en los amasijos de hierros”.
Horas más tarde, Page ha vuelto a comparecer y ha confirmado que los servicios de rescate han accedido a todos los vagones y han podido recuperar a 64 de las víctimas mortales, aunque hay cuatro fallecidos que quedan por extraer. En cuanto a los heridos, ha dicho que “están identificados todos los de hospitales” y que hay pasajeros que han abandonado el lugar por sus propios medios y no están localizados por las autoridades.
Un posible “error humano”
Las primeras investigaciones apuntan a un “error humano” en el centro de control de Adif en Atocha, después de que un fallo informático dejara fuera de servicio el sistema de seguridad LZB, encargado de supervisar la circulación de los trenes y mantener las distancias de seguridad. La avería, registrada alrededor de las 8.30 horas, provocó la detención automática de seis convoyes en un tramo de 63 kilómetros, según ha explicado el ministro de Transportes, Óscar Puente.
En estas circunstancias, el protocolo establece que, para reanudar la marcha, los maquinistas deben circular en modalidad de “marcha a la vista”, a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, que les permita detenerse ante cualquier obstáculo. Sin embargo, según ha explicado Puente, desde el centro de control se autorizó al AVE de Renfe a continuar su recorrido con normalidad, pese a que tenía una señal roja de que el tramo estaba ocupado, ya que el Iryo permanecía detenido más adelante.
El AVE reanudó la marcha a las 8.36 horas y recorrió unos 25 kilómetros hasta colisionar con el tren de Iryo a las 8.53 horas. La maquinista de este último convoy aún no había recibido autorización para continuar el trayecto por parte del centro de control de Adif, con quien había iniciado conversaciones a las 8.38 horas. Así, antes de retomar la circulación, fue golpeado por el tren de Renfe, han fuentes cercanas a la compañía.
Durante esos 17 minutos hubo tiempo suficiente para detectar y corregir el error, según Puente, quien ha señalado que la orden dada al AVE se produjo “en contra de la normativa” y es “inexplicable”. De hecho, el ministro ha revelado que al menos uno de los maquinistas de los seis trenes afectados advirtió al centro de control de que la instrucción no se ajustaba al reglamento.
La Guardia Civil ha interrogado al operario del centro de control de Adif que habría autorizado al AVE de Renfe a reanudar la marcha. Los agentes están colaborando con los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), encargados de esclarecer las causas del siniestro. El ministro de Transportes ha asegurado que el trabajador está identificado y ha advertido de la gravedad de los hechos y de las posibles responsabilidades que puedan derivarse de lo ocurrido. No obstante, las causas definitivas del siniestro siguen bajo investigación.
En este sentido, el secretario de seguridad del Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF), Miguel Ángel Gimeno, ha calificado de “lamentable” que a las primeras de cambio se hable ya de “fallo humano” como la supuesta causa del accidente. En declaraciones a RTVE, Gimeno ha considerado que “habría que ser más sensibles” y esperar a que los expertos investiguen lo ocurrido. “A veces los fallos humanos que cometemos las personas en una empresa se deben a cómo funciona la organización”, ha sostenido.
Con todo, Sánchez ha asegurado que se va “a llegar hasta el final” para saber las causas del accidente y que “no es asumible para un país como España” sufrir dos accidentes de alta velocidad en un mismo año, en referencia al de Adamuz. “Si ha habido negligencias, se sabrá, y si ha habido fallos en el sistema de seguridad se responderá con total contundencia”, ha aseverado. Aunque ha hecho varias referencias al accidente de Córdoba, el presidente ha apuntado que “todo indica” que las causas de ambos accidentes son distintas.
Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, ha advertido que los ciudadanos tienen derecho a saber en qué “estado se encuentran las vías y los sistemas de seguridad” en España. Por eso, ha pedido saber qué medidas se han adoptado desde el accidente de Adamuz y ha reclamado una “revisión completa e independiente” de toda la red ferroviaria. “Es imprescindible una investigación gubernamental inmediata y otra judicial en los tiempos que procedan, con todos los medios y sin interferencias”, ha apuntado en una declaración institucional en la sede del partido.
El accidente ha provocado la cancelación de las agendas del presidente del Gobierno y de varios ministros, que han suspendido sus actos para seguir la evolución del siniestro. La mayoría de los partidos de la oposición, entre ellos el PP y Frente Amplio, han suspendido su actividad, aunque el líder de Vox, Santiago Abascal, ha decidido mantener su agenda electoral.
La angustia de los supervivientes
La fuerza del impacto ha provocado que los tres últimos vagones de la cola del Iryo descarrilen y caigan por un terraplén. En un vídeo grabado desde el interior de uno de los trenes se puede observar un vagón calcinado, una de las imágenes que reflejan la gravedad del accidente.
Los testimonios de los supervivientes reflejan la angustia vivida durante los primeros minutos. “Estábamos parados y sentimos el impacto de otro tren golpeando el nuestro. Fue horrible, no tienes cómo explicarlo”, relata a 20minutos Felipe Martines, un brasileño que viajaba junto a su pareja en el séptimo vagón del Iryo. “Vimos muchas personas ensangrentadas, corriendo desesperadas. Había personas tapadas con mantas”, recuerda.
En uno de los trenes afectados había personal sanitario, quienes han sido los primeros en dar asistencia a las víctimas. “Gracias a ellos se han montado equipos improvisados y se han podido salvar vidas de muchas personas in situ“, ha declarado Ramón Cuenvas, portavoz de la Guardia Civil. “Lo que han encontrado ha sido un escenario catastrófico con unas dimensiones enormes”, ha añadido.
Entre los pasajeros se encontraba también la exministra Fátima Báñez, quien viajaba en el tren de Iryo y está en paradero desconocido. El presidente del PP ha señalado que su partido sigue “sin noticias confirmadas” sobre el estado de la que fuera titular de Trabajo y Economía Social desde 2011 hasta 2018.
Unidades desplazadas
El Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) permanece reunido para evaluar la situación, coordinar los recursos movilizados y hacer seguimiento de las labores de emergencia. Hasta el lugar se han desplazado 724 efectivos de la Guardia Civil, Unidad Militar de Emergencias (UME) y Protección Civil. En concreto, la Guardia Civil ha desplazado a 422 agentes y 123 medios, además de tres helicópteros, drones, caballos y perros, y ha puesto en marcha un Puesto de Mando Avanzado y oficinas de atención al ciudadano, ha informado el Ministerio del Interior. Además, el instituto armado ha habilitado cuatro puntos de recogida de muestras de ADN en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo para facilitar la identificación de las víctimas.
El Servicio de Criminalística del cuerpo está realizando, mediante drones, una nube de puntos fotográficos para formar un escenario en 3D de la zona con el fin de reconstruir el accidente y conocer las posibles causas del mismo. Además, Protección Civil participa en las tareas con 102 efectivos.
La UME ha desplegado en la zona del siniestro 200 militares y 70 medios materiales en un dispositivo que cuenta con equipos especializados en búsqueda técnica, rescate de atrapados, apoyo sanitario y atención psicológica a los afectados y un equipo de apoyo a la gestión de víctimas mortales e identificación. La UME ha movilizado también tres grúas y maquinaria pesada para tareas de desescombro, elevación y retirada de material ferroviario.
Desde Madrid también se han movilizado recursos para colaborar en la atención a los afectados. El Ayuntamiento ha enviado efectivos de Bomberos y del Samur a la estación de Los Yébenes, mientras que la Comunidad de Madrid ha desplegado ocho dotaciones de bomberos y ocho recursos del SUMMA 112. Además, la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) ha habilitado un puesto de atención psicosocial para víctimas y familiares en la estación de Atocha.
El Hospital Universitario de Toledo ya ha comenzado a recibir a los heridos del accidente ferroviario. Para hacer frente a la emergencia, el centro ha liberado camas en las unidades de cuidados intensivos (UCI) y en las plantas de hospitalización, además de habilitar quirófanos para dar prioridad a las víctimas. También se ha despejado el aparcamiento de Urgencias para facilitar el acceso de los vehículos sanitarios y se ha realizado un llamamiento urgente a la donación de sangre.
Números de atención a familiares
El Ayuntamiento de Urda ha habilitado dos pabellones municipales, uno para atender a los afectados por el accidente ferroviario y otro para los familiares. En el Tribunal de Instancia de Orgaz se ha constituido también un Centro de Atención a víctimas y familiares con el número habilitado 925 317 020, y se ha acordado la habilitación del correo electrónico atencionvictimas.trenorgaz@justicia.es para canalizar la atención a víctimas, familiares y profesionales.
De igual forma, la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha ha informado de que la línea telefónica 900 122 112 está activa para atender a los familiares de las víctimas, al que se unen los activados por Renfe en el teléfono 900 10 10 20 y la compañía ferroviaria Iryo, que ha puesto a disposición de los afectados el teléfono 900 001 403 para consultar información y recibir asistencia.
La interrupción del tráfico ferroviario ha dejado a numerosos viajeros sin poder continuar sus trayectos. Ante esta situación, Renfe ha habilitado cambios y anulaciones de billetes para los afectados y Adif ha establecido puntos de atención en las estaciones de Madrid-Puerta de Atocha, Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano. Por el momento, la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía permanece suspendida hasta nuevo aviso, aunque los servicios Madrid-Toledo y Málaga-Sevilla continúan operando con normalidad.
Renfe ha bloqueado la venta de billetes de alta velocidad en el corredor entre Madrid y Andalucía hasta el 13 de diciembre. El operador ferroviario ha establecido ese plazo de tiempo durante el cual no venderá más billetes en esa línea, si bien eso no quiere decir que el corredor vaya a estar cerrado hasta final de año. En caso de que Adif la abra antes, Renfe volverá a prestar el servicio. Todos los servicios de Iryo con origen Madrid y destino al Corredor Sur han sido cancelados y Ouigo ha suspendido todas sus circulaciones entre Madrid y Andalucía hasta, al menos, el 2 de noviembre
Respecto a la huelga de maquinistas que ya había sido convocada para esta jueves en Renfe, el sindicato Semaf ha decidido mantenerla. El paro se realiza en defensa de la seguridad ferroviaria y del cumplimiento de los compromisos para conseguir un cambio estructural en la seguridad. La organización ha advertido de que, además, está estudiando nuevas acciones y medidas y ha instado a todo el colectivo de conducción “a extremar las medidas de precaución en el ejercicio de sus funciones”.

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