El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles que el Gobierno está tratando de esclarecer cuáles han sido las causas del “terrible accidente” ferroviario de Toledo, donde han muerto 68 personas y más de 50 están heridas. Ha garantizado que el Ejecutivo llegará “hasta el final” y, en el caso de que hubiese “negligencias”, se sabrá, mientras que si se han dado fallos en el sistema de seguridad, también se contestarán “con contundencia”. Aunque ha asegurado que “todo indica” que este accidente no tiene que ver con el de Adamuz, ha dicho que “no es asumible” para un país como España sufrir dos accidentes en la Alta Velocidad en un mismo año, por lo que ha dicho que se tomarán las medidas que se consideren oportunas para “reconstruir ” la confianza en el sistema, reforzando “aún más” la seguridad si fuese necesario.
El choque se ha producido a las 8.53 horas entre dos trenes de alta velocidad, un AVE de Renfe y un convoy de Iryo, a la altura de Urda (Toledo). La magnitud del choque, que ha provocado el descarrilamiento de dos vagones, ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de emergencias y a suspender la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. El presidente del Gobierno ha comparecido pasadas las 15.30 horas, más de seis horas después del accidente, desde el Puesto de Mando Avanzado de Urda. Allí ha estado acompañado por el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y otras autoridades territoriales.
Según detalló minutos antes el ministro de Transportes, Óscar Puente, desde el centro de control de Adif en Atocha, el accidente se produjo después de que un fallo en el sistema de señalización LZB obligara a detener varios trenes en un tramo de 63 kilómetros. Minutos después, un operador de Adif habría autorizado al maquinista del AVE a continuar su recorrido con normalidad, cuando debería haberle indicado que avanzara a velocidad reducida y con precaución. El tren reanudó la marcha y acabó chocando contra el Iryo, que permanecía detenido más adelante. Este posible “error humano” es una de las hipótesis que se investigan, aunque todavía no se ha confirmado la causa del accidente.
El presidente del Gobierno, que ha declarado tres días de luto oficial por la tragedia -29,30 y 31 de octubre-, lo mismo que se decretó para Adamuz, ha expresado su “solidaridad y empatía” con las víctimas y los heridos. Ha dicho que los afectados son la prioridad del Gobierno, pero que su segundo objetivo es esclarecer “por qué ha sucedido esta tragedia”. En este sentido, se ha comprometido a llegar “hasta el final”. “Si ha habido negligencia, se sabrá, y si ha habido fallos del sistema, habrá consecuencias”, ha advertido apelando a las investigaciones que se están llevando a cabo por parte de Adif y Renfe.
“Hemos sufrido dos terribles tragedias en un año”, ha manifestado Sánchez, que en todo caso ha dicho que, por la información que hay en este momento, el origen del accidente de Adamuz y el de Toledo “nada tienen que ver”. En todo caso, ha admitido que eso no le corresponde decirlo a él, sino a la Comisión Independiente de Accidentes Ferroviarios, así como a la Justicia y a la investigación. Sánchez ha insistido en el mensaje de que el Gobierno debe reforzar “aún más” la seguridad del sistema de Alta Velocidad para “volver a reconstruir” la confianza de los ciudadanos en el mismo, y ha reconocido que “no es asumible para un país como España” sufrir dos accidentes de este tipo en un mismo año.
Sánchez suspendió su agenda de esta jornada tras conocer los primeros datos sobre las consecuencias del accidente, al igual que hicieron sus ministros. Desde primera hora de la mañana, el presidente del Gobierno ha estado en contacto con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para estar al tanto de la información sobre la tragedia, que sucede a un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre.
El ministro de Transportes y candidato del PSOE por Valladolid ha descartado dimitir y ha atribuido la responsabilidad del accidente al operario del centro de control de Adif. Según ha explicado, este habría dado una orden “inexplicable” al maquinista del AVE para reanudar la marcha pese a que había un tren detenido. Puente ha calificado la decisión de “errónea” y ha reconocido que se tomó después de que se resolviera un fallo informático en el sistema de señalización de la infraestructura. Aunque ha afirmado que no es frecuente, ha admitido que este tipo de incidencias se producen “en ocasiones”.
Sánchez no ha detallado tanto las posibles causas como Puente, pero ha coincidido en cierta manera con su versión al señalar que el origen del accidente parece distinto al de Adamuz. En todo caso, ha calificado de “no admisible” que se produzca un segundo accidente en un año y ha asegurado que será necesario reforzar aún más la seguridad.

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