Al volante del Denza Bao 5: un 4×4 híbrido enchufable, con 544 CV y suspensión inteligente

Denza sigue pisando fuerte en su ofensiva en Europa. La firma premium de BYD cotinúa pisando el acelerador y ahora llega a España otra de sus grandes apuestas: el Denza BAO 5. Un SUV con capacidades todoterreno, que esconde bajo el pedal del acelerador un motor híbrido enchufable de 544 CV… Y lo hace plagado de tecnología con la clara intención de cautivar al cliente español y de dar guerra a míticos como el Toyota Land Cruiser o Land Rover Defender.

Al igual que la firma china ha desarrollado su sistema Dual Mode Intelligence (DM-i) para los vehículos de carretera, también han hecho lo propio con el sistema DMO (Dual Mode Off-road). Otra tecnología híbrida enchufable diseñada para ofrecer las ventajas de la propulsión eléctrica sin renunciar a la autonomía y a las capacidades 4×4. Porque debajo de su capó esconde un motor de 1.5 litros de gasolina que actúa como generador de otros dos propulsores eléctricos, uno en cada eje.

A ello hay que sumarle su batería Blade Battery LFP de segunda generación, con 31,8 kWh de capacidad, con la que puede recorrer hasta 90 kilómetros sin consumir gasolina y 835 de forma combinada. En total, un par de 760 Nm que le permite pasar de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos en la versión Elegance y en 5,0 segundos en la Ultimate.

Unas cifras nada desdeñables para una ‘tanque’ que no es solo apariencia. Porque detrás de su diseño con una forma algo rectangular, incorpora un chasis de largueros y travesaños, acompañado de bloqueo de diferencial electrónico, tanto trasero como delantero. No solo eso. También monta otro bloqueo central para repartir su par, acompañado de una suspensión inteligente DiSus-P, que analiza la información de más de 20 sensores para adaptar el comportamiento del vehículo. Además, se puede ajustar en la pantalla central, permitiendo aumentar la altura libre al suelo en 90 milímetros, hasta los 310, lo que permite ‘jugar’ con los ángulos de ataque fuera del asfalto.

Robusto… y como mucha tecnología

Estéticamente llama la atención por su robustez y tamaño, poco habitual en las carreteras españolas, y por su forma rectangular, parecida a la de otros modelos como el Mercedes-Benz Clase G. Sus ‘hechuras’, dependiendo de la versión, alcanzan los 4,92 metros de largo, 1,97 de ancho y 1,93 de alto, a lo que hay que sumarle una batalla de 2,8 que le da bastante espacio en las plazas traseras. En su exterior llama la atención la protección plateada en los dos paragolpes, con dos anillas de arrastre o la rueda de respuesto cubierta.

En el interior, la tecnología abruma y se lleva todas las miradas, aunque sin perder el foco en lo importante, la funcionalidad. Su volante es de buen tamaño, y detrás cuenta con un head-up display de 50″, un cuadro digital de 12,3″, acompañados de una pantalla para el copiloto con funciones de infoentretenimiento.

Lo más interesante es su pantalla central de 15,6″, en la que ajustar todos los parámetros del climatizador, la calefacción o ventilación en los asientos delanteros, los modos de masaje… Y también los de conducción, que no son pocos. Nieve, arena, barro, vadeo, carrera… incluso uno bautizado como ‘furia’. En total, 16, incluyendo uno inteligente, que varía dependiendo del terreno en el que nos encontremos.

Puede diferir entre las dos versiones disponibles (Endurance o Ultimate), pero los acabados del salpicadero, consola, volante o puertas se perciben de bastante buena calidad gracias a su cuero Nappa. Nada de plásticos duros ni negro piano. Una de las cosas que más me ha gustado ha sido su consola central, con botones físicos para controlar los diferenciales, reductora, climatizador, modos, incluso el botón de arranque. Todo ello junto a dos cargadores inalámbricos de 50 W que evitan que el móvil se caliente gracias a la ventilación. Aunque no deja de ser un detalle, me ha llamado la atención una pequeña nevera de 4,5 litros en el reposabrazos central, que puede enfriar o calentar en un rango entre 50ºC y -6ºC.

Al volante del nuevo Denza BAO 5

Gracias a los cómodos estribos que se deslizan al abrir la puerta y sus agarraderas, nos ponemos al volante. Recorremos parte de la sierra de Madrid y, entre sus sinuosas curvas, se puede apreciar que su potencia es más que suficiente para cualquier uso diario. Es verdad que el balanceo en curva es notable, aunque nada descabellado si se tienen en cuenta su tamaño o sus más de tres toneladas de peso. En la autopista se comporta bien, ’empuja’ si necesitamos adelantar, incluso levanta el morro si pisamos a fondo. De hecho, es fácil ’embalarse’ sin darse cuenta gracias a su escaso sonido.

Además, su batería situada en el suelo coloca su punto de gravedad bastante centrado, por lo que tampoco da la sensación de llevar una barca. Lo que menos me ha gustado es que se revoluciona excesivamente, de forma similar a la famosa transmisión CVT (Continuosly variable tranmission) de algunos modelos como el Toyota Corolla. Dejando atrás el asfalto, es en la tierra donde empieza a sumar puntos. La suspensión hidráulica ‘despega’ en apenas segundos y tanto su dirección como el chasis se comportan de forma suave. Quizá demasiado, pues en algunos momentos ofrecen menos sensación del terreno de la que me gustaría.

Pasamos a través de pendientes, resaltos e importantes socavones, pero responde sin complicación ninguna y eso que ni siquiera activamos la reductora, únicamente el modo arena. Tras Reino Unido, España se convierte en el segundo mercado continental en el que comenzará a comercializarse a partir de este miércoles. ¿Su precio? 76.290 euros las versión Elegance y 86.420 la Ultimate.