Un mecánico, sobre los neumáticos de invierno: “aunque viva en el sur monto los ‘all-season'”

Los conductores de automóviles particulares que lo emplean para desplazarse del punto A al punto B por carretera, normalmente, tan solo se plantean dos posibilidades: montar neumáticos de verano una parte del año y de invierno la otra o poner siempre los aptos para las cuatro estaciones, los ‘all-season’.

No hay una decisión correcta universal, pero el mecánico Juan José Ebenezer expone en un video para TikTok su ejemplo para recomendar estos últimos: “Yo, por ejemplo, en mi coche suelo usar neumáticos ‘all season’, aunque vivo aquí en el sur. Me dicen: ‘Lo vas a desgastar antes’, y es verdad, pero a mí me ha dado muy buen resultado”. El experto explica que, al ser una persona que viaja mucho, le interesa más poner los válidos para las cuatro estaciones “y no tener que estar cambiando de verano a invierno”.

Por qué recomienda el mecánico este tipo de gomas

Ebenezer defiende la comodidad y la polivalencia que brindan los neumáticos ‘all season’, ya que permiten afrontar prácticamente cualquier escenario meteorológico sin necesidad de intervenciones periódicas en el taller: “Son neumáticos que no necesitan ni llevar cadenas. Son neumáticos con los que me puedo ir a la nieve, puedo circular por cualquier sitio y valen medianamente para el barro. Son neumáticos que van muy bien dependiendo del uso que le vayas a dar”.

Si bien reconoce que a altas temperaturas el desgaste es superior, el especialista sostiene que para un uso convencional en carretera es una muy buena opción: “Para lo que es un uso normal, los neumáticos ‘all season’ de buena marca y de buenas características pueden funcionar muy bien”.

Asimismo, aprovecha el video para advertir a los conductores que mezclan gomas de distintos tipos: “No hagáis lo típico de ‘los pongo atrás, los pongo adelante; yo tengo tracción delantera, adelante de invierno y atrás de verano’. Poner los cuatro neumáticos iguales hará que el resultado sea bastante bueno”.

Diferencias entre los neumáticos de verano, invierno y all season

Los neumáticos de verano están hechos para operar a temperaturas superiores a los 7 °C. Cuentan con un compuesto de caucho más rígido y un dibujo de la banda de rodadura concebido para aportar el máximo agarre posible, estabilidad en curva y precisión en la frenada tanto en asfalto seco como mojado. No obstante, al bajar la temperatura, el material se endurece, pierde adherencia y aumenta el riesgo tanto de agrietarse como de deslizar.

Por su parte, los neumáticos de invierno están justamente concebidos para lo opuesto: funcionar por debajo de los 7 ºC. Integran un compuesto de goma muy flexible que no se petrifica con el frío, junto a laminillas y surcos profundos que evacúan el agua y se agarran a la nieve. Aquellos que cuentan con la homologación 3PMSF se pueden emplear legalmente en situaciones donde el resto necesita las cadenas sin ellas. En contrapartida, emplearlos con calor acelera su desgaste, incrementa el ruido de rodadura y eleva el consumo de carburante.

Finalmente, los ‘all season’ han sido concebidos como las gomas versátiles que emplean tecnologías de los dos compuestos anteriores. Disponen de un dibujo asimétrico con más canales que las gomas de verano, pero con menor rigidez que las de invierno, y ofrecen un rendimiento equilibrado en un rango térmico que abarca desde los -10 °C hasta los +30 °C cuando incorporan el marcado 3PMSF.