Qué significan los símbolos del cajetín de la lavadora y dónde hay que echar cada producto

Poner la lavadora es una tarea sencilla, pero hay un detalle que puede generar dudas incluso a quienes llevan años haciéndolo: los símbolos del cajetín donde se introducen los productos de lavado. Estos nos indican en qué compartimento hay que echar el detergente, el suavizante y los productos para el prelavado, y confundirlos puede hacer que la ropa no quede tan limpia como debería.

El cajetín suele estar dividido en tres compartimentos, aunque su distribución puede variar según la marca y el modelo del electrodoméstico. Por eso, antes de utilizarlo, conviene identificar qué significa cada símbolo.

El significado de los símbolos de la lavadora

El símbolo II o 2 señala el compartimento destinado al detergente del lavado principal. Es el que se utiliza en la mayoría de los programas habituales, tanto si se lava ropa de diario como prendas de mayor suciedad.

Por su parte, el compartimento marcado con I o 1 está reservado para el detergente del prelavado. Solo hay que añadir producto ahí cuando se selecciona un programa que incluye esta fase, la cual está pensada para prendas especialmente sucias.

Por último, el tercer espacio suele estar identificado con el símbolo de una flor. Es el destinado al suavizante, que debe añadirse sin superar la marca de nivel máximo indicada en el cajetín. Eso sí, es recomendable consultar el manual del modelo concreto, ya que algunos cajetines tienen una distribución diferente o incorporan sistemas específicos para detergente líquido.

¿Qué pasa si se echa el detergente en el lugar equivocado?

Si el detergente se introduce en el espacio del prelavado sin seleccionar esa función, puede que no se aproveche correctamente durante el ciclo principal. Si se confunde con el compartimento del suavizante, el producto podría liberarse en una fase inadecuada del lavado.

También es importante respetar las cantidades recomendadas por el fabricante del detergente y las indicaciones de la lavadora. Utilizar más producto del necesario no garantiza una limpieza mejor y puede favorecer la aparición de residuos en la ropa o en el propio electrodoméstico.