Metro de Madrid renovará la climatización de los trenes actuales de la línea 1 mientras espera la llegada de la nueva flota para 2028

Metro de Madrid ha tomado nota del aluvión de quejas y reclamaciones por altas temperaturas dentro de los trenes de la línea 1 (L1) que se han producido este año durante los meses de mayor calor y confía en tener una solución que ofrecer a los viajeros para la próxima canícula. Porque la empresa pública está ultimando la licitación de un contrato para renovar los sistemas de climatización de los convoyes que circulan por este trazado, que fue el más usado de la red madrileña en 2025, y confía en que el encargo esté realizado para el 1 de mayo de 2027 y en que aguante hasta que se materialice la renovación total de la flota, para cuyo comienzo aún restan casi dos años.

El planteamiento es acometer una inversión superior a los 2,8 millones de euros para cambiar “dos de los componentes fundamentales para el óptimo funcionamiento de los sistemas de refrigeración” de los trenes de la serie 2000-A, que son los circulan por la L1. Se trata de todas las unidades condensadoras, encargadas de liberar al exterior el calor que se extrae del tren, y de las evaporadoras, que absorben el calor del interior para enfriar el ambiente.

Los prototipos que se van a instalar son de tecnología española, ya están diseñados y se van a fabricar “específicamente” para los citados trenes, cuya antigüedad es un factor determinante en los problemas que vienen sufriendo. “Somos conscientes de las temperaturas que ha hecho este verano en el Metro de Madrid”, asegura Jorge Rodrigo, titular del departamento, que sitúa a la línea 1 como “la más afectada” por estos problemas. “Teniendo en cuenta que son los trenes más antiguos de la red, hemos decidido hacer esta inversión”, agrega el consejero.

Algunas de las unidades móviles de la serie 2.000A datan de mediados de la década de los 80 y en origen no contaban con aire acondicionado y los sistemas se añadieron después. Pero estas instalaciones ya han cumplido años en servicio y, a tenor de la multitud de incidencias que se han registrado el pasado estío, también han cumplido su ciclo vital. Para la consejería la correcta climatización de los coches es “un elemento esencial” para ofrecer un viaje de calidad a los usuarios, especialmente en los horarios de mayor demanda o condiciones climatológicas exigentes.

En el Gobierno regional se confía en que la inversión que se va a realizar a lo largo de los próximos meses logre mantener el confort término deseable en los trenes de la L1, ya que los 40 nuevos convoyes que Metro encargó a CAF en noviembre de 2024 no se van a incorporar al servicio hasta dentro de dos años. Fuentes del Ejecutivo sitúan la llegada del nuevo material móvil a la red a partir del verano de 2028, en entregas que serán progresivas, tal y como lo están siendo las de los coches de la L6, cuya fabricación también se firmó con CAF con meses de diferencia.