Francia se plantea suspender las redes sociales para evitar los saqueos en plena oleada de protestas

El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, reconoció este miércoles que la suspensión de las redes sociales para impedir que los saqueadores se organicen es una posibilidad, aunque asumió que una eventual restricción solo se podría llevar a cabo “bajo condiciones muy específicas”. La propuesta llega en plena oleada de protestas y disturbios en el país, en los que las plataformas digitales estarían desempeñando un doble papel: facilitar la organización de saqueos y servir como escaparate para la venta de productos presuntamente robados.

Por un lado, las autoridades han detectado que aplicaciones como TikTok y Snapchat están siendo utilizadas para convocar concentraciones, coordinar saqueos y compartir en tiempo real información sobre los movimientos de la Policía. Por otro, parte de la mercancía sustraída durante los disturbios ha comenzado a aparecer en plataformas de compraventa de segunda mano como Vinted, donde se han identificado anuncios sospechosos de ropa, perfumes, maquillaje y productos electrónicos.

Ante esta situación, el Gobierno francés ha reforzado la vigilancia sobre las plataformas de compraventa y ha convocado a representantes de Vinted, Leboncoin, eBay, Amazon, Meta y TikTok para coordinar la detección y retirada de anuncios sospechosos y facilitar la identificación de los vendedores. Entre los indicios que se están examinando figuran los precios anormalmente bajos, la venta de grandes cantidades de productos nuevos y los artículos que todavía conservan dispositivos antirrobo.

Vinted, por su parte, ha comenzado a retirar publicaciones sospechosas y ha asegurado que mantiene una política de “tolerancia cero” con la venta de artículos robados. La compañía también ha advertido de que las cuentas implicadas pueden ser suspendidas permanentemente y ha confirmado su colaboración con las autoridades francesas. Además, el Ejecutivo ha activado un dispositivo específico de vigilancia del comercio electrónico, denominado VigE-commerce, mientras que el ministro de Comercio, Serge Papin, ha advertido de que estas conductas “no quedarán impunes”. En Francia, la compraventa de mercancía robada puede castigarse con hasta cinco años de prisión y multas de 375.000 euros, unas sanciones que también pueden afectar a los compradores que conozcan su procedencia ilícita.

El Gobierno reconoce “dificultades técnicas y jurídicas”

El Ejecutivo galo estudia la posibilidad de suspender temporalmente determinadas redes sociales para impedir su utilización durante los disturbios. “Las redes se han convertido en un problema real. Hay una pista, que me la han dado los alcaldes. Que cuando hay saqueos que se organizan con la ayuda de las redes, se tenga la posibilidad de suspenderlas”, declaró Nuñez ante el Senado francés.

El ministro recordó que existe una decisión del Consejo de Estado, la máxima jurisdicción administrativa de Francia, de 2025 que contempla que una medida de este tipo podría aplicarse “en principio”, aunque únicamente “bajo condiciones muy específicas, muy estrictas”.

Nuñez reconoció que tanto la prohibición de las redes como la interceptación de mensajes encriptados entrañan “dificultades técnicas y jurídicas”, si bien considera que la suspensión de determinadas plataformas podría resultar más viable. El responsable de Interior señaló específicamente a TikTok y Snapchat como algunas de las principales herramientas utilizadas para convocar movilizaciones que posteriormente derivan en episodios de violencia.

La restricción de las redes sociales es una de las posibilidades que estudia el Gobierno, que ya ha ordenado la instauración de toques de queda parciales en varias de las ciudades más pobladas del país, entre ellas París, Marsella, Lyon y Niza.

Estas medidas buscan atajar los saqueos y pillajes producidos al margen de las manifestaciones del sábado 17 de octubre contra el encarecimiento del coste de la vida y la degradación de la Sanidad y la Educación. Los disturbios han afectado a unos 3.000 establecimientos comerciales, con daños y pérdidas económicas que, según las estimaciones recogidas por la CNN, ascienden a cientos de millones de dólares.

De los algo más de 2.500 arrestados durante los disturbios en toda Francia, el 95% son hombres y el 70% mayores de edad. Un total de 174 personas han ingresado en prisión preventiva, según los últimos datos facilitados por el ministro de Justicia, Gérald Darmanin. Las autoridades permanecen en alerta ante una nueva movilización prevista para el sábado 24 de octubre, convocada por los ‘chalecos amarillos’.