El rey, ante la sociedad ceutí: “Quienes entraron de forma irregular deben regresar”

Felipe VI ha reivindicado este martes la soberanía española de Ceuta y ha defendido que los migrantes que entraron durante los días 30 y 31 de julio deben volver a Marruecos. “Quienes entraron irregularmente en nuestro país deben, como regla de principio, regresar a su lugar de origen lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos“, ha aseverado el rey, acompañado por Letizia, ante representantes de la sociedad ceutí al cierre de una histórica primera visita a la ciudad, marcada durante toda la jornada por un multitudinario recibimiento en las calles.

“Estar hoy en Ceuta no es cualquier cosa”, ha reconocido, y ha añadido que tanto él como Letizia han vivido la visita con una “emoción singular”. El monarca ha recordado que el viaje llevaba tiempo pendiente y que 2026 debía ser el año en que la Corona saldara esa “deuda”, aunque la crisis migratoria terminó dando a la visita un significado muy distinto. “No ha pasado ni un solo día sin teneros a los ceutíes en nuestro pensamiento”, ha afirmado, antes de explicar que habían acudido a la ciudad, sobre todo, para trasladarles “un abrazo lleno de afecto y cariño de parte de toda la sociedad española”.

“Ceuta es España”, ha repetido Felipe VI en tres ocasiones para afirmar que ambas ciudades son una “parte irrenunciable” de la realidad política y nacional española. “La soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles“, ha advertido. El rey también ha reclamado que instituciones, administraciones, Corona y fuerzas políticas actúen “sin fisuras ni ambages ni medias tintas” y sean capaces de ofrecer soluciones “prácticas y tangibles”.

El monarca ha extendido ese mensaje al ámbito europeo y recordado que la frontera de Ceuta es también una frontera exterior de la Unión Europea y que, por tanto, “cualquier amenaza” que sufra afecta al conjunto del bloque. Así, Felipe VI ha reclamado a los socios comunitarios solidaridad y compromiso en la protección de esa frontera común.

Felipe VI se ha referido igualmente a Marruecos y ha defendido una relación de buena vecindad basada en “la confianza y el respeto mutuos”, aunque ha advertido de que para mantenerla es necesaria la “buena fe” de ambas partes. El discurso ha terminado con un mensaje de respaldo a la ciudad en el que ha agradecido a los ceutíes su “temple y coraje” y ha destacado su convivencia diaria por encima de razas, lenguas y religiones.

Multitudinario baño de masas

El mensaje llegaba al término de una jornada que los propios Reyes habían definido como “largamente deseada”. Miles de personas han recibido desde el mediodía a Felipe VI y Letizia entre banderas, vítores y pancartas, en una visita con la que la Corona ha querido trasladar su respaldo a una ciudad aún marcada por la entrada masiva de migrantes. “Había una deuda que hoy saldamos al tiempo que transmitimos la cercanía y el afecto de toda España”, han asegurado al firmar el Libro de Honor del Ayuntamiento, en el que han resaltado el compromiso de todo el país con el futuro de los ceutíes, “que es el futuro de España”.

La expectación ha sido elevada al tratarse de la primera visita oficial a la ciudad de Felipe VI y Letizia, que se produce 19 años después de la última de Juan Carlos I y Sofía en 2007 y dos meses y medio después de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos. Los ceutíes se han concentrado desde primera hora de la mañana en los alrededores de la Plaza de África y la Gran Vía para saludar a los Reyes, que han tardado cerca de media hora en recorrer a pie los menos de 200 metros que separan la Plaza de la Constitución del Palacio de la Asamblea.

Banderas de España cubrían los alrededores, donde los ceutíes esperaban con pancartas de “Bienvenidos a vuestra casa, majestades” o “Gracias por venir” y gritos de “¡Vivan los Reyes!” o “Un caballa nunca se rinde”. Por encima de las voces sonaban también las campanas del santuario de Santa María de África, que no dejaron de repicar durante el recorrido.

Ya en el Palacio de la Asamblea, los Reyes han saludado a los miembros de la corporación y han salido al balcón principal junto al presidente de Ceuta, Juan Vivas, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Felipe VI, con el bastón de mando, ha vuelto a saludar desde allí a los ciudadanos congregados en la plaza.

Tras saludar a los miembros de la Asamblea, los Reyes han mantenido una reunión de trabajo con representantes de la sociedad ceutí y miembros del Gobierno local. Desde allí, el presidente ceutí ha aprovechado su intervención para trasladarles la situación que atraviesa Ceuta y ha descrito la ciudad como una “olla a presión” que vive el momento “más difícil” de su historia reciente.

“Ceuta resiste, pero no se resigna”, ha señalado Vivas, quien ha defendido la necesidad de recuperar la normalidad y ha advertido de las consecuencias de la crisis sobre la seguridad, la sanidad, la educación y la economía. Además, ha recordado que todavía hay en la ciudad unas 15.000 personas de las más de 80.000 que entraron los 30 y 31 de julio procedentes de Marruecos, una cifra que, según ha reiterado, supone el 20% de toda la población ceutí.

El presidente ceutí ha agradecido a los Reyes su respaldo y ha afirmado que su visita contribuirá a “generar confianza donde más se necesita” y a “alumbrar la salida del túnel”. Durante su discurso, también ha reivindicado el vínculo de la ciudad con el resto del país y ha definido la ciudad como “España hasta la médula, por los cuatro costados”.

Tras las palabras de Vivas, Felipe VI y Letizia han recibido la Llave de Oro de la Ciudad de Ceuta y han firmado en el Libro de Honor del Ayuntamiento, donde han asegurado haber seguido de cerca las “circunstancias tan difíciles” vividas durante los últimos meses y han trasladado a los ceutíes “la cercanía y el afecto de toda España”. Antes de finalizar la agenda de la mañana, han visitado el santuario de Nuestra Señora de África, patrona de Ceuta, situado junto al Ayuntamiento.

De las instituciones a las aulas

Por la tarde, Felipe VI y Letizia se han desplazado hasta la barriada de Manzanera, un vecindario de renta baja situado fuera de las murallas de la ciudad y en el que predomina la población musulmana. Han sido recibidos de nuevo por cientos de vecinos entre banderas de Ceuta y España, aplausos y gritos de “Felipe, Felipe” y “Se nota, se siente, los Reyes están presentes”.

Tras recorrer una de sus calles y detenerse a saludar y hacerse fotografías con los vecinos, han llegado al colegio público Vicente Aleixandre, donde estudian 141 alumnos de entre tres y doce años. El centro, en el que un 69% del alumnado profesa la religión islámica y un 27% la católica, apuesta por la educación multicultural y el respeto entre las diferentes confesiones.

Los Reyes han conocido en un aula de tercero de Primaria el proyecto MUS-E, una iniciativa educativa y social que utiliza las artes como herramienta de integración y transformación, y después han visitado una clase de Infantil con alumnos de cuatro y cinco años. Durante la visita, Felipe VI y Letizia se han sentado junto a los pequeños mientras coloreaban, jugaban con pegatinas y hacían manualidades.

El rey, acomodado en una de las pequeñas sillas del aula, ha respondido a la curiosidad de uno de los niños, que le ha preguntado por el bastón que llevaba. “Es de mando y es del presidente”, le ha explicado Felipe VI, en referencia a Juan Vivas.

También han mantenido un encuentro en la biblioteca con padres, docentes y representantes de la comunidad educativa. Ya en el patio, los alumnos se han acercado para entregarles cartas y han posado junto a ellos para una fotografía de familia.

Recuerdo a los migrantes fallecidos en el mar

Del colegio, los Reyes se han trasladado al cementerio musulmán de Sidi Embarek, en la barriada de Los Rosales, para rendir homenaje a los migrantes fallecidos en el mar durante la entrada masiva. En aquel lugar se encuentran enterradas alrededor de 90 de las víctimas, muchas de ellas todavía sin identificar.

Los primeros 18 cuerpos recuperados descansan junto a una placa colocada por la ciudad en la que puede leerse: “Aquí descansan quienes perdieron la vida los días 30 y 31 de julio de 2026 en las costas de Ceuta”. Otros 72 fueron enterrados después en una ampliación de urgencia realizada en el cementerio.

Felipe VI y Letizia han guardado un minuto de silencio ante las tumbas acompañados por representantes de las cuatro confesiones que conviven en Ceuta —cristiana, musulmana, judía e hindú—, además de Juan Vivas y Ángel Víctor Torres. El representante de la comunidad musulmana les ha explicado el proceso seguido para dar sepultura a las víctimas, muchas de cuyas tumbas están identificadas solo con números.

A la salida, cuando ya habían subido a los vehículos para dirigirse al Parador, los Reyes han vuelto a bajarse para saludar a los centenares de vecinos que los esperaban en Los Rosales, otro barrio de mayoría musulmana.