Una técnica pionera del Vall d’Hebron permite desobstruir sin cirugía una vena del hígado en niños

El Hospital Vall d’Hebron ha logrado mediante una técnica pionera en España desobstruir una vena que transporta la sangre del intestino y del bazo al hígado en pacientes pediátricos. Hasta ahora, era necesaria una cirugía abdominal que conllevaba una semana de ingreso hospitalario, pero con la nueva técnica -radiología intervencionista-, la recuperación es de menos de 24 horas y los resultados mejoran con la experiencia. De hecho, el hospital ya ha tratado a 24 niños con esta técnica, 12 de los cuales han sido casos de éxito.

“Se trata de una alternativa menos invasiva que el tratamiento quirúrgico”, explica el doctor de Radiología Intervencionista del hospital barcelonés, Daniel Barnés, que detalla que la media de edad de estos pacientes es de ocho años. En concreto, cuando esta vena queda obstruida, la sangre no circula con normalidad y busca caminos alternativos. Esto provoca un aumento de la presión sanguínea, conocido como hipertensión portal, que puede comportar un agrandamiento del bazo, una disminución de las plaquetas y la aparición de varices en el esófago y el estómago que pueden acabar provocando hemorragias graves.

Ahora, la nueva técnica permite mediante dos pinchazos y con la ayuda de catéteres, restablecer la circulación sanguínea y prevenir complicaciones graves, como las hemorragias digestivas. Antes, se tenía que abrir el abdomen y, en algunos casos, extraer una vena de otra parte del cuerpo del paciente para construir esta nueva conexión.

Intervenciones más simples

Unas intervenciones que se han simplificado y que, en el caso de que no salgan bien, como ha pasado en un 50%, no impiden que luego se pueda hacer una cirugía para volver a intentar desobstruir la vena. De hecho, la jefa de sección de Radiología Intervencionista, Mercedes Pérez, indica que el intento de recanalización “puede aportar información detallada de la anatomía vascular para así poder escoger la opción quirúrgica más adecuada para cada caso”, algo que asegura que es “muy útil” porque son cirugías “muy complejas”.

Por su parte, el jefe de sección de Hepatología y Trasplante Hepático Pediátrico de Vall de Hebrón, Jesús Quintero, ha remarcado la magnitud del cambio que representa esta técnica. En esta línea, ha explicado que cuando presentaron los primeros resultados en foros internacionales de especialistas, otros profesionales se mostraron incrédulos ante la posibilidad de resolver con un procedimiento tan poco invasivo una enfermedad que hasta entonces requería cirugías de gran complejidad.

En cuanto al porcentaje de éxito, Pérez ha reconocido que el 50% puede parecer modesto, pero subraya que significa que uno de cada dos niños puede evitar una operación compleja. Además, ha explicado que con el tiempo y la experiencia, los resultados están mejorando y se están consiguiendo porcentajes de éxito de hasta un 70%.