Maluma recupera al niño que dejó atrás por la fama y supera la ansiedad: “Soy un caso de superación”

Más de diez años de trabajo sin descanso le habían dado a Maluma lo que buscaba: vivir de la música. Sin embargo, el cantante colombiano reconoció ante Pablo Motos, en El Hormiguero, que por el camino había perdido el contacto consigo mismo y con el motivo que lo empujó a empezar. Esa desconexión fue el punto de partida de un periodo de cambios profundos.

Dos hechos marcaron aquella etapa: la llegada de su hija Paris y la muerte de su abuela. Ambos coincidieron con una racha de preocupaciones y nervios que no le daba tregua. “Por la noche no podía dormir“, recordó sobre la ansiedad que sufrió. Valoró recurrir a los ansiolíticos, pero optó por buscar otras herramientas.

Buscó respuestas en maestros, algunos de ellos budistas, y en personas que habían atravesado vivencias parecidas. De ahí salió un cambio de rutina: más tiempo con Dios y con su familia y menos exposición a ciertos estímulos. Su sistema nervioso fue encontrando el equilibrio y halló otra forma de afrontar sus miedos.

La música también tuvo su parte en la recuperación. Loco x volver nació en plena ansiedad y le sirvió para calmarse y conectar con sus emociones. Además, es un homenaje al niño que fue: al entrar en la industria, se distanció de muchas cosas, incluidos los consejos de sus abuelos. Quiso rescatar a aquel soñador y sus vivencias, bonitas y complejas. “Lo aplaudo y lo honro“, afirmó.

Aquel recorrido, que empezó con noches en vela y desembocó en un disco, dejó a Maluma sintiéndose una persona distinta a la de antes. Con la calma de haber encontrado herramientas propias, dejó atrás el ritmo de aquellos años sin pausa: “Hoy en día te puedo decir que soy un caso de superación”.