Ana Peleteiro lleva más de una década demostrando que el atletismo español tiene nombre propio. La gallega se proclamó campeona del mundo sub-20 en 2012 y desde entonces ha construido un palmarés de altura: bronce olímpico en triple salto en Tokio 2020, campeona de Europa y varias veces medallista mundial, además de plusmarquista nacional.
Pero la historia de Peleteiro no se explica únicamente con metros, medallas y récords. En los últimos años, la atleta ha convertido también su maternidad, su relación con el cuerpo y las exigencias del deporte de élite en parte de su discurso público.
Madre de Lúa, nacida en diciembre de 2022, y de León, que llegó al mundo el pasado mes de julio, Peleteiro se encuentra ahora inmersa en su segundo regreso a las pistas después de ser madre.
En su visita del pasado lunes a ‘La Revuelta’, la gallega confirmó que vuelve a la competición, aunque todavía sin poner fecha a ese regreso y con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 como horizonte.
A sus 30 años, y con una carrera que ya la ha situado entre las grandes referentes del atletismo español, Ana Peleteiro atraviesa una etapa en la que deporte, maternidad y vida personal vuelven a cruzarse. Además de responder a las preguntas clásicas del programa, la atleta aprovechó la ocasión para hablar de salud mental, de maternidad y para hacer un alegato a respetar todos los cuerpos en un momento en el que la extrema delgadez amenaza con convertirse de nuevo en un canon de belleza.
La realidad de los cuerpos en el deporte de élite
Durante la entrevista Peleteiro ha hablado de su vuelta a la competición de alto rendimiento tras su segundo embarazo dejando claro que no hay que comprar nunca un proceso de recuperación con otro. “Después de Lúa (su primera hija) volví a la competición a los seis meses y salté como 14 metros, pero la recuperación de este embarazo igual me cuesta más, o igual me cuesta menos… vamos viendo día a día“, explica la atleta animando a las deportistas a entender que no hay un tiempo exacto en el que estar recuperada.
Ana aprovechó la ocasión para hablar de cómo cambia el cuerpo durante el embarazo y reflexionar sobre la vuelta de la extrema delgadez. Tal y como explicó la atleta, de los 18 kilos que cogió durante el embarazo ha perdido 14 en tres meses. “Me quedan unos poquitos (kilos) pero la verdad es que así me veo muy bien. No me apetece volver a ese cuerpo de atleta tan delgada, pero es lo que hay, es por trabajo”, explica Peleteiro.
“Yo me veo mejor con un cuerpo normal, y hoy en día me parece super importante decirlo, parece que la sociedad te dice que tienes que estar super delgada y se está poniendo super de moda el Ozempic… yo estoy completamente en contra de esto, yo tengo que adelgazar por mi trabajo, pero yo así como mejor me veo, me veo más mujer…”, alega la atleta.
Tal y como confiesa Ana, “el deporte de alto rendimiento da muchísimos problemas de relación con la comida, de dismorfia corporal… yo ahora veo cómo estaba hace dos años y pienso cómo me podía ver imperfecta si no tenía ni de dónde cogerme… y eso al fin y al cabo lo ves cuando estás en otro punto. Yo lo he trabajado y entiendo que es por puro trabajo, pero me veo maravillosa así y creo que cada persona tiene que amar su cuerpo sea como sea”, explica Peleteiro.
“Yo compito en top y braga, y vamos como está la gente en la playa, entonces estás todo el rato comparándote, y crees que si estás más fina saltas más… y luego estaban los entrenadores que te martirizaban diciéndote que estás un poco gorda. A mí me lo han dicho muchas veces, pero más de joven te callas, te miras al espejo y piensas que eso es estar gorda… pero luego vas madurando, vas creciendo a nivel mental y vas siendo consciente de que lo importante es estar sano”, explica.
¿Está romantizado el embarazo?
La deportista se encuentra en el proceso de recuperación de su segundo embarazo, y aunque durante la entrevista aseguraba que la maternidad sí la tiene romantizada, el embarazo no. “Yo me ahogaba embarazada todo el rato, pero ahora empiezo a esta en forma. El embarazo me lo quita todo, no me gusta nada estar embarazada, no lo romantizo en absoluto”, asegura la atleta.
“No me gusta el proceso; así como me encanta la maternidad y la romantizo muchísimo, el embarazo, si pudiese eliminarlo o si se pudiese embarazar mi marido… es que lo detesto”, asegura entre risas Peleteiro, quien bromea con que la ciencia no está avanzando lo suficiente. “Cada persona vive su experiencia”, sentencia la atleta asegurando que existen embarazos tan diferentes como mujeres.

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