Marta, una de las acampadas en plaza Catalunya: “Me independicé, pero tuve que volver con mi padre”

Los acampados en la plaza Catalunya de Barcelona por la vivienda, que replica la acampada de la Puerta del Sol de Madrid, tienen previsto quedarse al menos hasta este viernes y decidirán en una asamblea, a las 21.00 horas, hasta cuándo se puede alargar, según ha explicado Arteko, uno de los participantes, a 20minutos. “El decreto Maricarmen será papel mojado, igual que lo han sido los otros decretos, como fue el decreto del Covid, y no nos salvará a todas“, ha asegurado, y ha exigido soluciones “efectivas”.

“Los alquileres están a un precio inasumible y hay mucha gente que tiene problemas con la hipoteca. Tampoco nos podemos olvidar de la gente que está todavía más precarizada, que está ocupando por necesidad, y de las personas que viven en la calle“, ha sostenido. Además, ha asegurado que, aunque se apruebe el ‘decreto Maricarmen’, en la “Zona Franca, en la Ronda Litoral o en Montjuïc, continuarán habiendo campamentos. No por reivindicación, sino porque están obligados a hacerlo por estar en una situación de exclusión social, aunque trabajen“.

La acción empezó este martes por la tarde, cuando montaron una cincuentena de tiendas de campaña en este punto neurálgico de la ciudad. Pese al ruido de la ciudad y al calor, un centenar de personas ha pasado la noche. Una de ellas ha sido Marta, una vecina de Badalona, que, a pesar de haber dormido “poco más de tres horas”, su voluntad es quedarse de forma “indefinida”, en función de lo que se decida en la asamblea. “No podemos pagar un alquiler, no podemos vivir ni independizarnos”, ha sostenido a este rotativo.

Ella misma ha sufrido esta situación en primera persona: se independizó, pero ahora vuelve a vivir con su padre en Badalona al no poder pagar el alquiler. “Era inviable”, insiste. La badalonesa confía en que la movilización de la ciudadanía por la crisis de la vivienda en el conjunto del país impulse cambios: “Creo que siempre en la historia las cosas se han conseguido así, con manifestaciones y metiendo presión”. “Maricarmen podrá volver a su casa. Eso ya es un aviso de que podemos conseguir muchas cosas“, ha manifestado.

“La vivienda debe ser un derecho incondicional”

Otra de las personas que han pasado la noche en plaza Catalunya ha sido Luana Rocha, una joven de 21 años, que, a pesar de estar cansada por dormir en una tienda de campaña y de haberse levantado “desubicada”, asegura en una conversación con este medio estar emocionada por la movilización. “Esta noche hemos aprovechado para generar debate, tener conversaciones sobre los diferentes puntos de vista que también se pueden encontrar aquí, y para organizarnos en grupos de trabajo para afrontar estos días que vienen, porque no tenemos intención de marcharnos”, explica.

Críticas al Gobierno

Rocha se ha mostrado muy crítica por la gestión del Gobierno con la crisis de la vivienda. “No puede ser que la vivienda siga siendo objeto de debate. Debe ser un derecho incondicional y especular con algo como esto es extremadamente frívolo, extremadamente decepcionante, y tener un Gobierno que lo permita bajo el nombre de socialismo me parece todavía más vergonzoso”.

Un ambiente tranquilo

La primera jornada de acampada en la capital catalana está transcurriendo de forma tranquila y han organizado actividades para pasar el día. Por la mañana, han realizado un taller de comunicación y una asamblea para poner todos los puntos en común. También han reorganizado las tiendas de campaña para “ocupar más espacio público” y han limpiado la zona de acampada. Por la tarde, tienen previsto hacer un taller de punto lila y uno antirepresión y, a partir de las 19.00 horas, harán una jam session hasta la asamblea prevista para las 21.00 horas.

Además, a falta de saber hasta cuándo se quedarán, se han organizado en grupos de trabajo para la limpieza del espacio y para preparar las comidas. De hecho, vecinos de la zona les han llevado comida, agua y productos de higiene. “Estamos teniendo una buena recogida”, asegura Paula, una de las encargadas de organizar la comida. Por ahora, tienen fruta, conservas, leche, entre otros productos. No obstante, señala que necesitan alimentos que no se estropeen, así como sacos de dormir, tiendas y carpas para protegerse de la lluvia.

También se han organizado para garantizar que todas las franjas del día estén cubiertas, en función de quién tenga que ir a trabajar o estudiar. Por ejemplo, Arteko el jueves tendrá que ir a trabajar por la tarde, pero por la mañana estará en la acampada y, cuando salga de trabajar, volverá a plaza Catalunya.