La Comisión Europea ha defendido este martes que todos los migrantes que permanecen ilegalmente en Ceuta sean retornados a Marruecos, incluidos los menores extranjeros no acompañados que cruzaron a la ciudad autónoma, alegando que el derecho de la Unión Europea también contempla su devolución.
“Seguimos insistiendo en que la expectativa es que todos los que permanezcan ilegalmente en Ceuta sean retornados“, ha indicado en una rueda de prensa desde Bruselas el portavoz de la Comisión sobre Asuntos Internos, Markus Lammert, que ha celebrado las declaraciones del Gobierno de España de que nadie que permanezca ilegalmente en Ceuta será trasladado a la península Ibérica.
Preguntado sobre si cuando se refiere a “todos” también incluye a los menores de edad, obviando la protección especial que le atribuye el derecho comunitario, ha respondido que “esto está regulado por el Derecho de la UE” y que la directiva de Retorno aprobada en junio contempla disposiciones para el retorno de migrantes en situación irregular, “incluidos los menores no acompañados”.
“Así que esto también está cubierto por el Derecho de la UE”, ha añadido, insistiendo en que la expectativa del Ejecutivo comunitario es que “todos los que permanezcan ilegalmente en Ceuta sean retornados” y que las autoridades españolas y marroquíes trabajen para garantizar que estos retornos se produzcan “de manera efectiva”.
Tras tomar nota de la intención de Marruecos de facilitar los retornos de todos los menores extranjeros no acompañados, Lammert ha reiterado el ofrecimiento de Bruselas para “facilitar y apoyar” este proceso, y ha celebrado el anuncio de España para aumentar la capacidad de acogida para hacer frente “a la situación humanitaria” de los migrantes irregulares.

More Stories
Un policía dice a la jueza Tardón que mandos marroquíes organizaron “oleadas” para entrar en Ceuta
La jueza Tardón da quince días al Gobierno para que desclasifique todo el material del CNI sobre la entrada masiva de julio en Ceuta
Tres consejeros denuncian la pasividad de agentes marroquíes durante la entrada en Ceuta: miraban el móvil tumbados en toallas