El eclipse solar es el evento astronómico que convertirá a España en el centro de todas las miradas científicas el próximo 12 de agosto en gran parte de la península. Entre las particularidades que maneja, como que es un evento que solo ocurre en el mismo lugar cada cientos de años, está la corona solar, considerada por expertos como uno de los momentos más bellos.
Este fenómeno fue descubierto por un español hace más de 200 años. Es cuando, según el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), la corona solar, la parte más externa del Sol, está moldeada por los campos magnéticos de la superficie solar. Según la NASA, durante un día normal no es visible porque emite una luz muy brillante, pero durante un eclipse total de sol sí reúnen las condiciones adecuadas para observarla.
Un descubrimiento con acento español
Durante el eclipse, la Luna pasa entre la Tierra y el Sol, cubriendo la luz brillante que lo rodea, haciendo observable la corona blanca que rodea a la estrella madre. Si es tan tenue, es porque “alcanza temperaturas extremadamente altas”, explica la NASA. Además, esta es aproximadamente 10 millones de veces menos densa que la superficie del Sol, lo que hace que la corona sea menos brillante.
Estas altas temperaturas son un misterio para los científicos porque, a pesar de que se encuentra en la capa exterior de la atmósfera del sol, “está cientos de veces más caliente que la superficie”. Una posible respuesta se encuentra en una misión llamada Iris. En ella descubrieron “paquetes de material muy caliente llamados ‘bombas de calor’ que viajan desde el Sol a la corona y explotan liberando energía en forma de calor”.
Asimismo, tal y como explica el científico Rubén Sierra, colaborador de 20minutos, fue el astrónomo español José Joaquín de Ferrer quien lo descubrió. En su viaje a Nueva York en 1806, observó un eclipse y dibujó lo que vio mientras presenciaba cómo nuestra estrella madre era cubierta. En su honor, sigue explicando, tiene su traducción al inglés siendo esta “solar corona” y no “solar crown”. Además, el navegante español fue el primero que demostró que el halo luminoso formaba parte del sol y no de la luna.
Durante el mismo 12 de agosto, diversas misiones científicas tendrán lugar para seguir conociendo más detalles de los fenómenos astronómicos. Entre ellas, la NASA desplegará un avión de gran altitud para poder estudiar esta corona solar y medir los cambios que provocará la oscuridad total. De acuerdo a la institución científica, los equipos de expertos perseguirán la sombra de la Luna para prolongar la observación de la corona mediante un avión de investigación.

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