Los bomberos trabajan contra reloj para apagar los incendios en Castellón, Huesca y Girona, que siguen sin control

En plena ola de calor en España, numerosos fuegos han puesto en jaque este domingo a los servicios de extinción, destacando tres que este domingo por la noche, a pocas horas del comienzo de las peores horas del fenómeno adverso por altas temperaturas, siguen descontrolados.

El que más preocupaba este domingo era el desatado en Soneja (Castellón). Ha devastado aproximadamente 150 hectáreas y la virulencia de las llamas han desatado todas las alarmas y ha hecho a la UME intervenir.

200 los efectivos terrestres y 15 medios aéreos son los que trabajaban este domingo para tratar de controlar un incendio declarado entre las 13:30 y las 14:00 horas en la zona del corral de Amorós, amenazando el parque natural de la Sierra de Espadán.

El fuego ha provocado que 500 personas de la localidad de Azuébar fueran desalojadas de sus viviendas. Algunas de ellas, las que no tenían una segunda vivienda disponible, fueron alojadas en Segorbe, en concreto en el Seminario de esta localidad, donde pasan la noche del domingo al lunes.

El más extenso es el de La Bisbal d’Empordà (Girona), que ha calcinado entre 2.200 y 2.300 hectáreas, 25 casas (11 de ellas por completo) y que comenzó el viernes.

Jordi Martínez, jefe de los Bomberos en Girona, ha explicado en una comparecencia ante los medios que el fuego “ha ido evolucionando como estaba previsto” este domingo, con algunas llamas que se han reavivado, pero el trabajo de los efectivos ha permitido ir consolidando la estabilización de su perímetro, de 40 kilómetros, en los dos flancos.

Martínez ha precisado que ese trabajo ha provocado que no aumente el número de hectáreas quemadas, el 97% de ellas en el parque natural del macizo de Les Gavarres, aunque no ha indicado cuando se podrá dar por controlado. La previsión es que este lunes no sople con fuerza el viento de tramontana, lo que también ayudará en las tareas de los efectivos.

La parte positiva es que este domingo, todos los vecinos que fueron confinados y desalojados el sábado pudieron regresar a sus viviendas. La evolución positiva del fuego ha permitido a la UME retirarse a lo largo de la noche.

El otro gran incendio del fin de semana ha sido el de Loporzano (Huesca), que sigue activo aunque ya está perimetrado, lo que ha permitido que la UME también se retire. La superficie afectada se sitúa en unas 250 hectáreas, en su mayoría de terreno forestal. De ellas, alrededor de 40 hectáreas se localizan dentro del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

La prevención para no darlo ya por estabilizado se debe a los posibles cambios que se produzcan esta próxima noche en la dirección del viento, según el Gobierno de Aragón.

La previsión para esta noche es favorable, aunque el operativo mantiene la prudencia por los cambios de viento previstos y por las temperaturas elevadas. La principal tarea durante la madrugada será la vigilancia del perímetro para evitar reproducciones, tanto en el flanco izquierdo hacia San Julián de Banzo como en el flanco derecho y en la cabeza del incendio.

Además de estos tres grandes fuegos, se han producido otros de menor calibre en las provincias de Sevilla, Córdoba, en la Comunidad Foral de Navarra, en Ciudad Real o en León.